Tallos y retoños

tallos

Por Patricia Restrepo

La parte del tallo de una planta es la estructura que conecta las raíces a las hojas. A no ser por una conexión estructural del tallo este sirve para dos propósitos: mantiene la planta erguida y en algunos casos, como las fresas y las calabazas, el tallo actúa como remolque y se arrastra por el suelo.

La segunda función importante del tallo es el papel que desempeña en transportar agua y minerales a lo largo de la planta. El tallo es la parte central del sistema circulatorio de una planta.

Los tallos están formados de una estructura tubular con muchos tubos pequeños que se extienden a través de las hojas. Están compuestos de un tejido duro, fibroso llamado celulosa. Algunas plantas tienen tallos comestibles, mientras otras tienen tallos que simplemente son muy duros comer. Las cualidades energéticas de plantas de tallo comestible son de mayor influencia en el aparato circulatorio.

Hay muchas variedades de tallos y se puede ver fácilmente la diferencia entre tallos cortos erguidos como los de los brócoli, donde grandes cantidades de humedad y sales minerales son bombeadas en abundancia a través del tallo hacia las hojas; o el tallo largo de la enredadera rastrera de la calabaza botón de oro, donde el nutriente es bombeado en lentas pero consientes corrientes; o el raro tallo almacén de la patata ( la patata es una porción de tallo llamado tubérculo) donde el alimento de la planta es almacenado de un modo algo estancado, en términos de circulación.

Algunas plantas crecen específicamente para sus jóvenes tallos y pecíolos; estas incluyen el apio, bok choy, rubiarbo, espárrago, okra, endivia, hinojo, brote de bambú y alcachofas. Las propiedades energéticas de los tallos incluyen hacia arriba y ligeramente dentro o hacia arriba y hacia fuera. También tienden a tener efectos enfriantes en el cuerpo, en particular en el sistema circulatorio.

Hojas

Las hojas son una progresión logarítmica, electrizante del ciclo de vida de una planta floreciente. Convierten la energía de la luz en energía química. Rayos de sol rojizos y azulados, son absorbidos por los pigmentos de las hojas y convertidos en energía eléctrica.
Toda energía es eléctrica en diversos grados. La luz absorbida electrifica la cosa que la absorbe y le da vida. A la hoja como a todo organismo, se le da luz, que absorbe sólo para devolver la luz absorbida en forma de vida. Esta ley fundamental de dar y devolver abunda en toda la naturaleza y las hojas son el mejor ejemplo de esta ley natural. Los vegetales de hoja, junto con otra vegetación verde, hace esto mediante un proceso llamado fotosíntesis. La palabra fotosíntesis deriva del griego “photos”, que significa “luz”, y “síntesis”, que significa “poner junto”. Las plantas ponen junta la luz con el dióxido de carbono para hacer azúcar y almidón. La fotosíntesis es la función más importante de las plantas que producen clorofila (no todas las plantas producen clorofila), la sustancia que hace verdes las hojas.

Este proceso ocurre durante las horas de luz del día. Ellas fabrican alimento para la planta entera, y cualquier suplemento de azúcar que se produce mediante la fotosíntesis es convertido en almidón, que es luego almacenado, por lo general en las hojas. Durante la noche el almidón almacenado es reconvertido en azúcar y conducidos por las venas de la hoja en otras partes de la planta.

En este tiempo, todo alimento extra que no se usa de inmediato para crecimiento y otras funciones básicas, es almacenado en el tallo, raíces, semillas y fruto, para su uso después. Este mecanismo de supervivencia inherente al reino de las plantas prevalece a lo largo de la naturaleza y ha sido una de las lecciones más difíciles para el hombre moderno de aprender y equilibrarla con su vida. Las plantas están reciclándose consistentemente.
La necesidad de luz se refleja en las plantas por el modo como se inclinan en dirección de la posición del sol. En las horas matinales, cuando el sol sale por el este, las plantas se inclinan hacia el este, y a lo largo del día las plantas siguen al sol hacía su lugar de descanso en el oeste.

Brotes

Las plantas producen dos tipos de brotes – brotes de hojas y capullos. Los brotes de hoja contienen las futuras hojas de la planta, intricada y logarítmicamente dobladas juntas. También pueden contener tallos adicionales. Los capullos contienen futuras flores, pero a diferencia de los brotes de hoja, del capullo no crecen nuevos tallos. Los capullos están rodeados de un juego de hojas llamadas sépalos. Este verticillo de hojas se llama colectivamente cáliz.

Energéticamente, los brotes – ambos hoja y flor- representan la habilidad de una planta para reflejar su pasado y prepararse para el futuro. La planta en el estado pre- brote ha soltado y desenroscado ella misma al punto en que temporalmente se retrae y concentra sus energías para ir hasta sus etapas finales de reproducción. El brote está en una zona de muy activa división celular. Representa la construcción del ímpetu, con la capacidad explosiva para crear una estructura compleja diferente de otra que la planta haya previamente experimentado. El brote es una matriz fertilizada y contiene una tremenda cantidad de energía activa aún contenida.

Las plantas cultivadas cuyos brotes se usan como alimento incluyen las coles y sus parientes, brócoli y coliflor. Estos brotes son más suaves en sus efectos energéticos que aquellos comidos y disfrutados entre entusiastas de alimentos silvestre. Tres deliciosos y poderosos brotes de planta silvestre que disfrutamos personalmente como alimentos son brotes tiernos de diente de león, brotes de algodoncillo y lirio de día.
Los brotes tienen el potenciar para energéticamente apoyar la fertilidad ya sea física y mental, en forma de ideas. También resuenan en el sistema linfático y tienen propiedades hacia arriba y suavemente hacia fuera.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *