La importancia de dormir bien para descansar

dormir bien para descansar

Cuando nos despertamos por la mañana y nos incorporamos en posición vertical, empezamos una transformación metabólica gracias a la acción del sol, transformando lo que hemos comido en energía. Para poder dormir bien podríamos decir que hacemos “LA FOTOSÍNTESIS”, la fuerza contractiva Yang del cielo y la fuerza expansiva Yin de la tierra dan lugar al ritmo, movimiento y acción. Todo sucede entre el cielo y la tierra.

¿Cuáles son las funciones del sueño?

Al acostarnos nos ponemos en posición horizontal, es el momento de cargarnos de la emisión energética del cielo, los planetas y las estrellas. Las células sufren un proceso de regeneración y reseteo, nuestras células se oxigenan mejor.

Es el momento de regenerar el organismo y dar descanso al sistema cardiovascular. De reforzar el sistema inmune, donde además se liberan diferentes hormonas como las del control del apetito, que contribuyen a que mantengamos un peso ideal. También las hormonas que mejoran el tono muscular, las hormonas de la fertilidad, las hormonas del crecimiento. Dormir eleva los niveles de vitalidad y elimina la fatiga.

Otra de las funciones del sueño es la reposición y gestión de la energía del cuerpo, la regulación y la temperatura del cerebro, la reparación de los tejidos del cuerpo, y la memorización y consolidación de lo que aprendemos a diario.

Esta función de la memoria es vital, mientras dormimos nuestro cuerpo descansa pero, en realidad, nuestro cerebro sigue casi tan activo como durante la vigilia (su actividad sólo se reduce en un 20%). El sueño es esencial para reforzar la memoria y el aprendizaje. Dormir después de haber aprendido algo nuevo permite fijar los resultados en el recuerdo. Este inusual estado de conciencia es, a menudo, una ventaja ya que nos ayuda a encontrar soluciones fuera de nuestros patrones normales de pensamiento.

Es tan importante una buena nutrición como un buen descanso, pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, se calculan 25 años en una vida promedio. Y si por el contrario no descansamos o no dormimos bien, podemos  experimentar dolores de cabeza, palpitaciones, frío persistente, menos memoria, inestabilidad emocional, tristeza, fatiga, desarreglos hormonales, descontrol del apetito, envejecimiento prematuro de la piel, irritabilidad, entre otros muchos aspectos.

El insomnio y sus causas

A las alteraciones del sueño nocturno o a la falta de descanso se le denomina insomnio. Desde el punto de vista de la macrobiótica, el insomnio se  puede clasificar en Yin o Yang, aportando así una tremenda información que sin duda da unas claves certeras a quien lo está padeciendo, y así erradicarlo. Desafortunadamente la medicina convencional considera que las causas del insomnio son idiopáticas y la única solución que propone son los somníferos.

Las causas del insomnio o un mal descanso son variadas y se puede dar en distintos momentos durante las horas de reposo. Hay personas que tienen dificultad para conciliar el sueño, otras se despiertan muchas veces por la noche como el “duermevela”  y no consiguen descansar y algunas se despiertan a la madrugada sin poder retomar el sueño.

Se estima que un alto porcentaje de la población ha padecido insomnio alguna vez en su vida. Pero para quienes sufren crónicamente de insomnio, la calidad de vida disminuye considerablemente. En la mayoría de los casos el mismo estilo de vida ajetreado y estresante junto con unos hábitos alimenticios desordenados son la causa y la consecuencia a la vez, como la pescadilla que se muerde la cola. Estas mismas personas sufren habitualmente de tics nerviosos y les cuesta relajarse cuando no están en su actividad habitual o fuera del trabajo.

Existen grupos de más riesgo a sufrir insomnio, como son las personas que pasan temporalmente por situaciones adversas, duelos, fracasos laborales o de pareja, debilidad emocional, procesos de ansiedad, depresión, desequilibrios hormonales,  los últimos días de embarazo. Y hábitos que perpetúan el insomnio como el abuso de las sustancias estimulantes, cafeína, alcohol, tabaco o drogas adictivas.

Antes de entrar en la explicación del Yin y el Yang en el insomnio, me gustaría explicar algunas causas comunes en la actualidad:

  • La primera podría ser las preocupaciones, querer solucionar más actividades que las que el tiempo físicamente nos pueda permitir.
  • Otro motivo cada vez más frecuente es la dificultad o retraso en la producción de melatonina por nuestro cerebro. La melatonina es un poderoso antioxidante que ayuda a que nuestro sistema nervioso funcione mejor e induce al sueño.
  • Es posible que la falta de melatonina también esté derivada de la contaminación lumínica que se sufre en las ciudades y la falta de oscuridad a la hora de conciliar el sueño.
  • Y como último aspecto y no menos alarmante, está la adicción a las pantallas, el uso de la telefonía móvil y las redes sociales justo antes de irnos a la cama e incluso aún en la cama. La alteración y sobre excitación que imprimen estos dispositivos a nuestro sistema nervioso tienen el mismo impacto que tomar 2 tazas de café antes de dormir.

Desde el punto de vista de la macrobiótica, el insomnio puede ser Yin o Yang, así nuestra condición y a veces nuestra constitución condiciona el tipo de insomnio.

Insomnio de origen Yang

Si nuestra condición es muy Yang, se basa en fuerzas contractivas que se caracterizan por tensión física y emocional, auto exigencia, rigidez, vida con un exceso de presiones externas laborales y familiares, incapacidad para relajarnos, sin tiempo para el ocio, actividad mental constante en dirección a la rentabilidad y productividad.

La alimentación podría estar basada en alimentos también de características Yang, como proteína animal, huevos, carnes, embutidos, quesos curados, pan y productos secos horneados, alimentos ahumados, salados, cereales cocidos a presión o al horno, snacks salados, en general alimentos crujientes y salados condimentados con sal cruda añadida.

A raíz de estos dos aspectos de condición y alimentación, el cuerpo normalmente expresa como consecuencia una condición tensa y seca, con rigidez articular y dolores en los órganos más compactos.

Insomnio de origen Yin

En el otro extremo tendríamos a las personas demasiado Yin. Denominamos Yin a la acción de las fuerzas expansivas, que se caracterizan, por un estado mental recurrente, donde se recrea con los mismos pensamientos, pensamientos muchas veces sin dirección, divagantes. La persona se  identifica con los estados emocionales, se recrea en ellos, adoptando muchas veces el papel de víctima.

A nivel físico se experimenta constante frío en los pies y las manos, las piernas carecen de fortaleza, los pies son frágiles, las manos muchas veces sudorosas.

Si una persona está muy Yin emocionalmente, toda la actividad se encuentra en la mente por lo que el cuerpo está vacío de vitalidad. Entonces le será muy difícil conciliar el sueño. Especialmente si se nutre a base de frutas, líquidos, alimentos azucarados, miel, bebidas frías y gaseosas, ensaladas crudas, alcohol, café, tés estimulantes.

En esta tipología, además si el consumo se realiza en la noche la energía será aún más expansiva y por tanto muy difícil conciliar un  sueño reparador. A nivel físico toda la energía estará concentrada en la parte alta del cuerpo, su respiración será más superficial y rápida así como su vibración mental.

Ajustes en la comida y estilo de vida

El tipo de insomnio nos refleja en qué aspectos nos hemos excedido de la comida y estilo de vida, impidiendo dormir y descansar bien.

Para conciliar un descanso nocturno y reparador, empezaríamos por hacer ajustes en nuestra comida, y podríamos organizar un ritual del sueño: vamos apagando las luces de la casa, dejamos al final una luz tenue, y por último conseguimos una oscuridad absoluta, apagamos el wifi de la casa, dejamos el teléfono móvil fuera de la habitación, añadimos unas gotas de aceite esencial de lavanda en la almohada …

Si el problema es muy Yang, podemos tomar un baño de bañera en agua caliente con gotas de lavanda incluso hacer una infusión de lechuga y añadirla al agua de la bañera.

Si tenemos los pies muy fríos nos está indicando que los riñones también lo están. En este caso hervimos agua, le agregamos sal y hacemos un baño de pies, inmediatamente los secamos y directamente vamos a la cama con calcetines.

Mejorar el nivel de melatonina, evitando el uso de dispositivos electrónicos una hora antes de dormir, incluso la TV, el teléfono y el ordenador. La exposición a la luz de las pantallas actúa sobre los campos electromagnéticos que también inhiben la producción de melatonina. El triptófano es el precursor de la melatonina, puedes consumir más alimentos ricos en triptófano.

El triptófano es un aminoácido esencial precursor de la serotonina (conocida como la hormona de la felicidad), por la noche y en oscuridad, la serotonina se transforma en melatonina en nuestra glándula pineal.

La influencia de la hora de la cena

Otro aspecto no menos importante es la hora en la que cenamos. “De grandes cenas las tumbas llenas”, cuando nos vamos a la cama sin haber hecho antes la digestión, el organismo no descansa. Y aunque nos parece que dormimos el cuerpo que debería estar descansando trabaja, la comida fermenta en los intestinos (en el mejor de los casos), pero cuando es de origen animal y no tiene fibra, se pudre, creando graves problemas intestinales y estomacales que a la larga terminarán por despertarnos con dolores molestos.

El horario orgánico o reloj circadiano es un ciclo, una  brújula clave para entender el insomnio y cuales son los órganos y alimentos implicados en él. La clave radica en acercarnos a los ritmos que nos marca la naturaleza, la vida es un ritmo entre actividad y descanso, Yang y Yin.

El reloj circadiano se localiza en nuestro diencéfalo, en el núcleo supraquiasmático, un grupo de neuronas del hipotálamo. Establece el ritmo sobre otros relojes biológicos.

Cuando nos despertamos entre las 23:00h y la 01:00h de la madrugada el órgano que se activa es la vesícula biliar y su órgano opuesto, el corazón, debería estar en su mínima actividad. Si el corazón está en su máxima actividad, podríamos decir que el insomnio es de naturaleza Yin.

De 01:00h a 03:00h el órgano más activo es el hígado, cuando el hígado tiene mucha tensión acumulada, es más difícil conciliar el sueño o el descanso profundo y a este insomnio se le considera Yang.

Triptófano y alimentación para dormir bien

Una alimentación rica en fuentes de triptófano puede hacer mucho para mejorar tus niveles de melatonina.

Un alimento con alto contenido en triptófano es el garbanzo, conocido como la legumbre de la felicidad, también los productos derivados de la soja, que además del triptófano es rica en vitamina B6 que interviene en la síntesis del serotonina y nutre el sistema nervioso permitiendo dormir bien.

La vitamina B6 está presente en levadura de cerveza, cereales integrales, avellanas y otros frutos secos, garbanzos y otras legumbres, así como en algunas verduras como la coliflor o el boniato.

La vitamina C es esencial para una buena absorción, está presente en muchos alimentos que utilizamos habitualmente como el brócoli, col, coles de Bruselas, perejil, hojas verdes, coliflor, fresa, limón y alimentos fermentados.

Otras fuentes interesantes de serotonina son el arroz integral, la avena, las semillas de calabaza, de sésamo, las almendras, las nueces y un alto consumo de hojas verdes ricas en magnesio que también facilitan la conversión del triptófano en melatonina.

La dieta macrobiótica recomienda cada día el consumo de cereales integrales en grano, y a la hora de producir triptófano son fundamentales, pues este llega al cerebro únicamente en presencia de los carbohidratos.

Conciliar el sueño pero despertarse después de haber dormido, puede estar causado por una falta de calcio o de magnesio en la dieta.

El calcio combinado con el magnesio ayuda a dormir bien, además favorece la correcta utilización del triptófano para la producción de serotonina contribuyendo a la relajación y la producción de melatonina.

El calcio biodisponible lo encuentras en las algas marinas, especialmente en el alga wkame y las hijiki, en semillas como el sésamo, con una mayor cantidad en el sésamo negro, en cereales como la quínoa y el amaranto que además son proteicos. En frutos secos como las almendras. Las hojas verdes son la fuente más rica de calcio, magnesio y vitamina K necesaria para una correcta asimilación. Las hojas verdes deberían estar ligeramente cocidas. Por ejemplo el brócoli, kale, y todas las hojas de col o las hojas de las raíces como zanahoria, etc.

Cuando la razón por la que nos despertamos es la falta de magnesio, nos despertamos con calambres, dolores musculares, contracturas. Este mineral además contribuye a regular los niveles de glucosa y mantener la presión arterial estable, esta situación evita dormir y descansar bien.

Cuando hay carencias, se pueden experimentar insomnio, temblores, nerviosismo, dolores de cabeza, picores, palpitaciones, sofocos.

El magnesio está presente en muchos alimentos como las semillas de girasol, pero muy especialmente las hojas verdes donde ha habido una gran concentración de clorofila.

Según la interpretación de los sueños de Michio Kushi, tendría una relación de acuerdo a lo que comemos y se clasifica en Yin o Yang según los diferentes órganos.

Cuando en nuestros sueños aparece la rabia, el enfado o las peleas, con tumultos de personas o ambientes muy ruidosos, viento, o sueños donde hay mucha preocupación, tiene que ver con desequilibrios en el hígado y la vesícula biliar y por supuesto el desequilibrio se produce por el abuso de los alimentos extremos Yang, especialmente los oleaginosos, fritos y proteínas muy concentradas, es evidente que no hemos podido dormir bien.

Cuando soñamos con caer al vacío, que alguien nos empuja, que estamos en un incendio o quemándonos, cuando vemos monstruos o nos incineramos al sol, tiene que ver con desequilibrios en el corazón y el intestino delgado.

Si los sueños se desarrollan en situaciones de difícil solución, como en una calle sin salida o en un laberinto, estos están relacionados con el bazo, páncreas y estómago, e impiden dormir bien pues provocan una sensación angustiosa.

En el caso de ser sueños fragmentados, difusos, viajes, caminar en soledad, se relacionan con los pulmones y el intestino grueso

Pero cuando es el agua la protagonista, soñar con maremotos, inundaciones, lluvia, ahogarse en el mar, o soñar con sexo y personas a las que nos sentimos atraídas sexualmente, está relacionado con el funcionamiento de los riñones y la vejiga.

Es realmente fascinante la unicidad que somos con todo y con todos y como el proverbio chino del efecto mariposa, la teoría de «El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo»,  es aplicable en lo global pero también en lo personal, en la unicidad orgánica.