Recetas de ortigas para volver a la tierra desnuda

A través de estas recetas de ortigas, puedes observar que desde la comprensión amplia de la macrobiótica, el «ki» o fuerza primordial que anima lo que existe y que mantiene en armonía la fuerza magnética y eléctrica de las plantas silvestres, es esencial  para mantenernos vitales y conectados. No se trata solo de contar calorías o nutrientes.

Hubo un tiempo en que la tierra respiraba despacio. Los campos no eran fábricas verdes, sino paisajes vivos donde el suelo estaba lleno de vida invisible, hongos, bacterias, lombrices y minerales que viajaban lentamente desde la roca hacia las raíces. Las plantas crecían con la paciencia de las estaciones, alimentadas por una tierra rica y profunda.

Pero con la llegada de la agricultura extensiva y la prisa de producir cada vez más, muchos suelos comenzaron a empobrecerse. Se cultiva una y otra vez lo mismo, se ara profundamente, se añaden fertilizantes que alimentan a la planta pero no al suelo. Y así, poco a poco, los minerales que tardaron siglos en formarse se van agotando. La tierra sigue dando frutos, sí, pero cada vez más vacíos, perdieron el «ki» como si algo esencial se hubiera ido diluyendo en el tiempo.

Por qué comer plantas silvestres

Sin embargo, en los bordes de los caminos, en los claros del bosque y en las laderas de las montañas, la naturaleza continúa su obra silenciosa. Allí crecen las plantas silvestres: ortigas, dientes de león, verdolagas, malvas. Plantas humildes que nadie siembra y que, sin embargo, brotan con una fuerza extraordinaria. Sus raíces buscan los minerales profundos, se adaptan al terreno, dialogan con la vida del suelo y concentran en sus hojas una riqueza que muchas veces hemos olvidado.

Comer plantas silvestres es, de alguna manera, volver a escuchar a la tierra. Es recordar que la naturaleza no necesita ser dominada para ser generosa. En cada hoja de ortiga, en cada brote de diente de león, hay una memoria antigua: la de los suelos vivos, los nutrientes verdaderos y la sabiduría tranquila de los ecosistemas.

Tal vez por eso, al probar una planta que crece libre en el campo, sentimos algo más que sabor. Sentimos la fuerza de un paisaje entero, la mineralidad de la roca, la lluvia de invierno y el sol de primavera. Es la tierra hablándonos otra vez, a través de sus plantas más sencillas.

Plantas silvestres de primavera para combatir el estrés

Ortiga, diente de león, rúcula salvaje y verdolaga.

La primavera es una de las mejores épocas para recolectar plantas silvestres comestibles. Después del invierno, la naturaleza ofrece brotes llenos de vitaminas, minerales y compuestos que ayudan al organismo a recuperar energía, reducir el estrés y fortalecer el sistema inmunológico. Entre las más interesantes destacan la ortiga, diente de león, rúcula salvaje, verdolaga.

Estas plantas, muchas veces consideradas «malas hierbas», son en realidad auténticos alimentos funcionales que han formado parte de la medicina popular durante siglos.

Hojas para recetas de ortigas

La ortiga: la reina de las plantas primaverales

La ortiga, es una planta muy común en zonas húmedas, bordes de caminos, márgenes de ríos y terrenos ricos en nitrógeno.

Características para identificarla:

  • Hojas verdes intensas, ovaladas y con bordes dentados.
  • Tallo cuadrado y erecto, que puede alcanzar entre 30 cm y 1 metro.
  • Pelillos urticantes en hojas y tallo que producen picor al tocarlos.
  • Crece normalmente en grupos densos.
  • En primavera presenta brotes tiernos, ideales para recolectar.

Para recogerla usa guantes o corta los brotes superiores con tijeras. Una vez cocinada o secada, pierde completamente su efecto urticante.

Principales beneficios de la ortiga, es una de las plantas silvestres más nutritivas de Europa.

  1. Combate el cansancio y el estrés. Es muy rica en hierro, magnesio y vitaminas del grupo B, nutrientes que ayudan al sistema nervioso y reducen la fatiga.
  2. Desintoxicante natural. Estimula la función del hígado y los riñones, favoreciendo la eliminación de toxinas acumuladas durante el invierno.
  3. Refuerza el sistema inmunológico. Contiene vitamina C, antioxidantes y minerales que fortalecen las defensas.
  4. Antiinflamatoria. Tradicionalmente se ha usado para aliviar dolores articulares y musculares.
  5. Gran valor nutricional. Tiene proteínas vegetales, clorofila y minerales en cantidades mucho más abundantes que muchas verduras cultivadas.

En cocina se puede usar en:

  • sopas
  • tortillas
  • pesto de ortiga
  • infusiones depurativas
  • cremas
  • licuados
  • wok

diente de león paras las recetas de ortigas

Diente de león: es el gran depurativo

El diente de león es una planta muy fácil de reconocer por sus flores amarillas brillantes.

Beneficios principales:

  • Estimula el hígado y la digestión.
  • Ayuda a eliminar líquidos.
  • Rico en vitaminas A, C y K.
  • Ideal para ensaladas primaverales con hojas tiernas.
  • Ayuda a eliminar los líquidos post periodos menstruales (hormonales)

Las raíces también se han usado tradicionalmente para preparar sustitutos del café, e incluso se le atribuyen propiedades oncológicas. Fortalecen la sangre, son cardio-saludables

Rúcula salvaje: energía y sabor

La rúcula salvaje crece en caminos, campos y terrenos secos.

Se diferencia por:

  • Hojas estrechas y muy recortadas
  • Sabor picante e intenso
  • Flores amarillas con cuatro pétalos

Propiedades:

  • Estimula la digestión
  • Contiene antioxidantes
  • Aporta minerales y vitamina C
  • Estimula las funciones bronquiales

Es perfecta para ensaladas silvestres o para añadir a platos de pasta.

Verdolaga: una joya nutricional

La  verdolaga es una planta rastrera con tallos rojizos y hojas carnosas. Crece generosa en muchos lugares es fácil de reconcer. Lo más sorprendente de esta planta es que es una de las fuentes vegetales más ricas en omega-3.

Beneficios:

  • Ayuda a la salud cardiovascular
  • Tiene propiedades antiinflamatorias
  • Aporta magnesio, potasio y vitamina E

Su textura crujiente la hace ideal para ensaladas frescas, también para salteados o sopas.

Una tradición que vuelve

Recolectar plantas silvestres es una práctica ancestral que hoy está recuperando interés. Además de ser alimentos muy nutritivos, estas plantas nos conectan con el ritmo natural de las estaciones. La primavera es el momento perfecto para empezar a descubrirlas, siempre con dos reglas básicas:

  1.  Identificar bien la planta antes de consumirla
  2.  Recolectar solo en zonas limpias, lejos de carreteras o pesticidas

Recetas de ortigas

Infusión revitalizante de ortiga y diente de león

Esta infusión es ideal para cansancio, estrés y depuración del organismo después del invierno.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de hojas secas de ortiga
  • 1 cucharada de hojas de diente de león
  • 250 ml de agua
  • Opcional: melaza de arroz y o limón

Preparación:

  1. Hierve el agua.
  2. Añade las hojas de ortiga y diente de león.
  3. Deja reposar 8–10 minutos.
  4. Cuela y añade un poco de miel o limón si lo deseas.

Beneficios:

  • Rico en hierro y magnesio
  • Ayuda a reducir la fatiga
  • Favorece la depuración del hígado
  • Apoya el sistema nervioso

Se recomienda tomar 1–2 tazas al día durante la primavera.

infusión de ortiga en una taza blanca

Infusión para eliminar líquidos después de la regla

 Ingredientes:

  • 1 cucharada de hojas de diente de león secas
  • 250 ml de agua

Preparación:

  • Hierve el agua, añade el dente de león
  • Deja reposar 8 a 10 minutos
  • Colar y beber

Pesto de ortiga

Una forma deliciosa de usar ortiga.

Ingredientes:

  • 2 tazas de hojas tiernas de ortiga
  • 1 diente de ajo
  • 30 g piñones
  • 50 g de queso parmesano vegano (opcional)
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal al gusto
  • Pimienta al gusto

Preparación:

  1. Añade aceite a una cazuela, incorpora las hojas de ortiga frescas, reduce con un poco de sal durante 5 minutos
  2. Tritura todos los ingredientes en una batidora.
  3. Ajusta la sal y el aceite.

Cómo usarlo:

  • con pasta
  • en tostadas
  • como salsa para verduras
  • en ensaladas

Tortilla vegana energética de ortiga

Ingredientes (2–3 raciones):

  • 1 taza de harina de garbanzos
  • 1 taza de agua
  • 1 puñado grande de hojas tiernas de ortiga
  • ½ cebolla (opcional)
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • ½ cucharadita de cúrcuma (opcional, da color)
  • ½ cucharadita de sal
  • pimienta al gusto

Opcional para más sabor:

  • ajo en polvo
  • levadura de cerveza

Preparación:

Preparar las ortigas

  1. Lava bien las hojas de ortiga
  2. Agrega aceite a una sartén y saltea las hojas de ortiga (reserva)

Preparar la “mezcla de huevo vegano”

  1. En un bol mezcla la harina de garbanzos con el agua.
  2. Remueve hasta que quede una masa sin grumos (textura similar a huevo batido).
  3. Añade sal, cúrcuma y pimienta.

Cocinar el relleno

  1. Sofríe la cebolla picada en una sartén con aceite de oliva.
  2. Añade las ortigas y cocina 2 minutos.

Hacer la tortilla

  1. Incorpora las ortigas a la mezcla de harina de garbanzo.
  2. Vierte la mezcla en la sartén caliente.
  3. Cocina 4–5 minutos por cada lado hasta que esté dorada.

Es una receta rica en proteínas y minerales, perfecta para combatir el cansancio.

Sopa depurativa de ortiga y diente de león

Ingredientes:

  • 1 puñado de ortiga
  • 1 puñado de hojas de diente de león
  • 1 puerro
  • 1 puñado de algas wakame
  • 1 cucharada de mugui miso
  • 1 chorrito de jengibre

Preparación:

  1. Sofríe el puerro.
  2. Incorpora las algas
  3. Cocina 15 minutos.
  4. Incorpora la ortiga y el diente de león.
  5. Cocina 3 minutos
  6. Añade el miso, sirve con un chorrito de zumo de jengibre

Obtendrás una sopa verde muy nutritiva y relajante para el sistema digestivo.

recetas de ortigas para batido verde en vaso de vidrio

Batido verde antiestrés y antioxidante

Ingredientes:

  • 1 puñado pequeño de ortiga escaldada
  • 3 hojas de diente de león
  • 1 manzana verde
  • ¼ de remolacha
  • 1 vaso de agua
  • Zumo de limón
  • Triturar los ingredientes

Crema de ortigas

Depuradora de la sangre y fuente de hierro, es una de las recetas de ortigas tradicionales.

Ingredientes:

  • 1 puñado grande de ortigas limpias
  • 1 manojo grande de puerros con su parte verde
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
  • 5 setas shitake frescas
  • Germinados de brócoli

Preparación:

  • Cortar los puerros y la cebolla en medias lunas
  • Agregar aceite a una cazuela
  • Reducir los puerros y la cebolla con una pizca de sal
  • Cuando los puerros estén blandos, incorporar las ortigas
  • Seguir reduciendo unos minutos
  • Agregar agua, hacer hervir
  • Triturar
  • En una sartén sofreír los ajos y las setas shitake hasta que estén doradas
  • Servir la crema con las setas y los germinados.

NOTA: Las ortigas hemos de recolectarlas con guantes. Una vez recolectadas las sumergimos en agua para eliminar su efecto urticante.

Las hojas se obtienen desde la rama arrastrando a través.

Disfruta estas recetas de ortigas, y ya me cuentas.

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