Las 7 condiciones de la salud desde la óptica macrobiótica

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Según George Oshawa, (Yukikasu Sakurazawa, nacido el 18 de octubre de 1893) gran divulgador y conocido como el padre de la macrobiótica moderna, existen 7 condiciones para tener buena salud.

1 – La primera condición, no tener fatiga o cansancio.

Quizá la queja más generalizada hoy en día es «el cansancio». Y una de las razones principales de este cansancio es la cantidad de comida basura o comida desvitalizada que se come, que a la vez es un reflejo de la desconexión de la vida. Si las personas tuvieran una gran vitalidad no elegirían comida basura.

Muchas personas hoy en día tienen una relativa energía, pero esta energía viene de la ingesta de café, azúcar y otros estimulantes. En realidad es una energía efímera y dependiente de sustancias excitantes y estimulantes. No es una verdadera vitalidad.

La razón principal del cansancio y la fatiga es la acidez de la sangre. Para salir de esta fatiga crónica es necesario alcalinizar  la sangre a través de una nutrición inteligente. Cuando una persona dice: “esto me parece muy difícil”, es una señal de que su sangre está muy ácida. 

2- La segunda condición, tiene que ver con el sueño, con tener un sueño profundo y reparador.

El insomnio y el sueño ligero e interrumpido está conectado con la dieta y los excesos. Cenar una  gran cantidad de comida, cenar tarde, beber agua en grandes cantidades, son factores que intervienen con el descanso nocturno.

Un gran número de personas dependen de una pastilla para dormir con su consecutivo café para empezar el día. La forma en la que nos levantamos por la mañana nos indica con claridad como está nuestra salud. Si en la mañana tenemos problemas para levantarnos especialmente en primavera nos indica que hay un bloqueo en el hígado.

3- La tercera condición, tener buen apetito.

Tener apetito y satisfacernos con comida sencilla y equilibrada. Actualmente en los países occidentales, el estómago no descansa, no se hacen comidas completas pero todo el día se está picando. No se llega a sentir hambre real para disfrutar de un apetito verdadero. Este apetito se traduce en apetito por la vida. Para crear salud es bueno dejar un pequeño espacio vacío en el estómago y así diferenciar apetito de vicio, gozamos de más vitalidad cuando la cantidad de comida es moderada.

4- La cuarta condición, tener buena memoria.

La memoria más importante, es la que nos recuerda por que estamos aquí.

Y luego está la memoria relativa que puede ser destruida por comer en exceso o por comer azúcar.

5- La quinta condición de salud, es no enfadarse con nadie, tener buen sentido del humor.

No significa  no tener emoción de enfado, significa que no mantengamos el enfado. Cuando comemos de forma extrema especialmente alimentos yang (carnes, huevos, sal), el ki se estanca en el hígado y surge la rabia.

6- La  sexta  condición tiene que ver con la capacidad de discernimiento,

Estar alerta e intuitivo.

7- La séptima condición es la gratitud y apreciación infinita por la vida 

Gratitud a la naturaleza, la comida, los padres, los profesores, a los desafíos, a los problemas.

Si no gozamos de una buena salud, desde la macrobiótica se propone un cambio en la alimentación y estilo de vida, que va desde una dieta terapéutica y sencilla ,»dieta estándar» acompañada de remedios caseros que  sirven como catalizadores para activar en el organismo la capacidad de desintoxicar, depurar y alcalinizar, a una  dieta inteligente que considera todos los aspectos de nuestra vida para ayudarnos en el propósito de realizar  nuestro sueño o propósito de vida.

En realidad es muy fácil y rápido encontrar la salud y el equilibrio cuando respetamos las leyes de la naturaleza, pero muchas veces «la  sanación resulta poco atractiva» y en el fondo muchas personas no quieren sanarse, porque no quieren renunciar a vivir en el pasado, no quieren dejar de ser víctimas, tienen miedo al cambio, y dirigir el pensamiento y la energía hacia el pasado desvía la fuerza vital de las células y los órganos que necesitan esa energía para funcionar y sanar.

La sanación requiere vivir en el presente, recuperando la energía de los traumas y heridas del pasado. Negarse a perdonar un evento o a una persona del pasado produce fugas energéticas del cuerpo, el perdón o mejor la comprensión de lo sucedido sana estas filtraciones, este perdón o comprensión no tiene nada que ver con no responsabilizar a otros por las heridas que causaron, tiene que ver más con «liberarnos de la percepción de víctima». 

Cuando podemos ver un acto doloroso como parte del proceso de la vida como un mensaje o desafío y no como una traición personal, la energía fluye de vuelta a los circuitos de energía del cuerpo físico. Las personas no se curan porque no se han liberado de la ilusión de ser víctimas,

Con demasiada frecuencia las personas obtienen poder con sus heridas porque han descubierto que suscita el apoyo de otros, así las heridas se convierten en un medio de manipular y controlar a los demás.

La sanación requiere hacer cambios en  el estilo de vida, medio ambiente  y relaciones. El cambio puede ser aterrador. Es fácil mantenerse en un compás de espera, alegando que uno no sabe que hacer, pero rara vez es cierto. Cuando estamos en un compás de espera es porque sabemos lo que tenemos que hacer, pero estamos aterrorizados para actuar en consecuencia.

El cambio es alarmante y la espera da la sensación de seguridad, cuando la única manera de experimentar  la verdadera seguridad es entrar en el torbellino de los cambios y salir por otro lado  para sentirnos vivos otra vez.

La  sanación requiere acción, responsabilizarnos que no es lo mismo  que responsabilizar a otro o culparte o culpar. Comprender que va más allá del perdón.

Comer una dieta inteligente, hacer ejercicio consciente, meditar, reflexionar, crecer en la alegría .

Existen tres formas de medicinas para sanarnos,

1) La de los síntomas: Es decir, la destrucción de los síntomas por medio de paliativos físicos y siempre más o menos violentos. Es la medicina sintomática, animal o mecánica.
2) La de la educación: Consiste en el desarrollo del discernimiento, que permite al hombre dominar su salud. Es la medicina humana.
3) La creativa o espiritual, que consiste en vivir sin miedo ni ansiedad, en libertad y justicia. 

En la transición a la medicina espiritual pasamos por el desarrollo de la conciencia, del entendimiento físico, mental y emocional y en este proceso algunas prácticas de remedios caseros pueden ser de gran ayuda.

REMEDIOS CASEROS

Té de kuzu con umeboshi y shoyou (Ume- sho-kuzu)

Esta bebida fortalece la sangre, alcaliniza, revitaliza, ayuda a la digestión y está indicada en el tratamiento de muchas enfermedades intestinales y enfermedades degenerativas .

Ingredientes:
Una cucharita de kuzu
1 ciruela de umeboshi
1 cucharilla de café de shoyou

Elaboración:
Disolver el kuzu en un poco de agua fría, hacer hervir 1 vasito de agua, agregar el kuzu disuelto, bajar el fuego y remover constantemente para  evitar que se hagan grumos y el líquido blanco se haga translucido.
Cortar la ciruela en trocitos pequeños añadirla cocer 2 minutos más, incorporar la cucharilla de shoyou dejar cocer 3 minutos. Tomar y comer caliente.

Té de Kombu

Este té fortalece la sangre, tiene efectos calmantes sobre el sistema nervioso, promueve un pensamiento claro, ayuda a disolver grasa animal en el cuerpo, a desintoxicarnos de metales pesados, a bajar de peso.

Ingredientes:
71/2 cm de kombu
1 litro de agua

Elaboración:
Limpiar el alga si está muy recubierta de sal
Añadir el alga a un litro de agua y hacer hervir durante 15 minutos tapado hasta que el líquido se reduzca a la mitad. Tomar siempre caliente.

Té de  shitake seco
Este té se ha tomado tradicionalmente para reducir la fiebre, para eliminar grasas del cuerpo, para bajar el colesterol, relajar a personas tensas o muy contraídas.

Ingredientes:
1 seta shitake
Una pizca de sal

Elaboración:
Remojar la seta en una taza  de agua durante 20 o 30 minutos, cuando esté blando filetearlo muy fino, llevar a hervor, reducir la llama y cocer a fuego bajo durante 10 minutos. Hacia el final agregar la pizca de sal marina, beber caliente.

Té de ame kuzu
Este te actúa como relajante, alivia el dolor de cabeza  en la  parte de atrás  de la cabeza causado por un exceso de yang, alivia los síntomas de un cólico vesicular, puede también ayudar a dormir a personas muy tensas 

Ingredientes:
1 cucharita de kuzu
1 vaso de agua fría
1 cucharita de Melaza de cebada

Elaboración:
Disolver una cucharilla de kuzu en un vasito con agua fría
Hacer hervir un vasito de agua y añadir el kuzu, llevar a fuego alto medio, incorporar la melaza de cebada y remover constantemente hasta conseguir que el líquido se vuelva translucido. Beber caliente.

Té kukicha
Usado como bebida de todos los días, ayuda en el proceso de alcalinizar la sangre, también es efectivo en piedras o cálculos renales y vesiculares.

Ingredientes:
1 cucharada de palitos del té
1 litro y 1/2 de agua de manantial

Elaboración:
Hacer hervir el agua añadir las ramitas del té y dejar cocer durante 3 minutos, reposar y tomar.
Este té se puede reutilizar, la segunda vez dejar hervir 7 minutos.

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