Conoce los beneficios del sabor pungente

Conocer los beneficios del sabor pungente te permite sostener, nutrir, tonificar y desintoxicar el intestino grueso, los pulmones y la piel en otoño.

Según el clásico de la Medicina Clásica China – Huangdi NeiJing (escrito muchos siglos antes de la Revolución de Mao Zedong), de donde bebe la macrobiótica, los sabios del pasado desde una observación consciente sabiéndose uno con la naturaleza, no desde un análisis conceptual, se dieron cuenta que habían patrones cíclicos que se repetían y afectaban a todo lo existente. Estos patrones tenían que ver con los movimientos del sol, la luna y los astros que son los responsables del clima en el planeta.

Comprendieron así la relación del ser humano con el siempre cambiante medio ambiente y como resonaban estos cambios con los órganos y todos los aspectos «espiritomateriales». A estos cambios los denominaron 5 transformaciones de la energía que coinciden con las 5 estaciones. Y a cada transformación o estación se le asoció un sabor y dos órganos que trabajan en conjunto. Un órgano y una víscera, unos alimentos, un color, una dirección y los órganos menores asociados a los órganos principales.

Así la transformación Agua corresponde al invierno, al sabor salado y a los órganos riñones y vejiga. Arbol en primavera, órganos hígado y vesícula biliar, sabor ácido. Fuego en verano, sabor amargo, órganos asociados corazón e intestino delgado.

Denominaron transformación Tierra a una quinta estación, lo que se conoce comúnmente como «veranillo indio», una interface entre el verano y el otoño, como un tiempo de transición, entre la energía fuertemente expansiva de verano y la energía fuertemente contractiva del otoño. Y lo asociaron al sabor dulce natural, con los órganos estómago, bazo y páncreas.

Transformación Metal y el sabor pungente

Metal lo vincularon con el otoño y sus órganos asociados intestino grueso, pulmón y piel, sabor pungente que en algunos textos se refiere al picante. Intestino grueso, pulmón y piel son órganos de eliminación e intercambio, y están mucho más activos o nos sostienen en otoño. Son los órganos que se encargan de eliminar el exceso de humedad y frío que hemos absorbido en el verano cuando nuestra alimentación ha sido más fría, con mucha más fruta, ensaladas y alimentos crudos, zumos, helados y todos los recursos que hemos tomado para refrescarnos.

Pero en general estos órganos se encargan de eliminar los excesos. Así ingerimos alimentos y los deshechos son eliminados por el intestino grueso, respiramos tomamos oxígeno y eliminamos dióxido de carbono y lo que no eliminamos por las heces o los pulmones lo eliminamos por la piel.

El sabor pungente tiene acciones muy directas para sostener los órganos del otoño. He de matizar que estos sabores se toman casi de forma homeopática, moderadamente son impulsadores.

En otoño, por ejemplo, debido a la reducción de luz solar donde el hipotálamo se afecta, y con él la producción hormonal se altera, tendemos a sentirnos más apáticos, aletargados, incluso melancólicos y tristes. Es entonces el momento de introducir los alimentos que nos dan foco, y en la cocina utilizamos métodos culinarios diferentes para confeccionar una  «cocina que reúne»,  potenciada con el sabor pungente o picante suave.

Cuando lo tomamos de fuentes de calidad y no de picantes extremos, nos beneficia y ayuda a eliminar la sensación de frío corporal, la humedad y mucosidad del del cuerpo.

Tomado de la fuente adecuada y en la proporción equilibrada, el sabor pungente estimula el movimiento de eliminación de fluídos, como saliva, moco, sudor, jugos gástricos, flemas e incluso heces retenidas, estimula el metabolismo de grasas estancadas y mejora la digestión. Cuando lo tomamos en cantidad y de naturaleza extremo (guindillas, cayena, curry)  irrita las mucosas (hemorroides) y saca el calor del cuerpo, estresando las vías renales y produciendo desequilibrios en el termostato natural.

El sabor pungente y el picante tienen efectos energéticos diferentes en el organismo: pueden ser enfriadores, neutros, cálidos, muy calientes.

sabor pungente en los rábanos blancos, rojos dentro de un bol blanco

Beneficios de los alimentos pungentes

  • Ayudan a fluidificar las flemas siendo absorbidas por el organismo y luego expulsadas
  • Generan saliva y contribuyen a la sudoración
  • Estimulan el sistema circulatorio
  • Tonifican la digestión
  • Son carminativos
  • Aplicados externamente movilizan estancamientos de flemas o grasas
  • Movilizan los intestinos contraídos o estreñidos
  • Estimulan las digestiones lentas con poco fuego digestivo y sensación de pesadez
  • En conjunto con una alimentación adecuada pueden ser vigorizantes y activadores del estado de ánimo

Tipos de picantes

  • En España hay un dicho: «lo que pica al entrar pica al salir». Los calientes que en su manifestación última son enfriadores. Son los que en un principio transmiten una sensación de calor intenso, lo sientes sobre el labio superior, te llevan a sudar inmediatamente pero en realidad ese calor que experimentas lo está sacando de tus riñones. En pequeñas cantidades podría estimular un metabolismo estancado (obesidad muy fría y blanda), pero con el tiempo termina enfriando más, inflamando los intestinos y creando hemorroides. Pueden empeorar notablemente las inflamaciones, las rojeces, los edemas y picores. Cuando se abusa, los tejidos se deshidratan, terminando afectando al hígado, la vesícula, incluso a la piel y pulmón, que se desequilibra cuando pierde fluidos. También altera el sistema nervioso y pueden conducirnos a un estado colérico, aquí se encuentra el chile picante, cayena, guindilla, nuez moscada, pimienta negra, ají, curri.
  • Los fríos con acciones calientes y activas en el organismo. Mejoran el metabolismo de las grasas, eliminan grasas acumuladas, favorecen la respiración: rabanitos, rábanos, daikon, nabos.
  • Cálidos. Son muy útiles al inicio de un resfriado, especialmente el jengibre, la canela, el clavo. La mostaza en emplastos ayuda a eliminar mucosidades y despejar los senos paranasales. También ayudan a mejorar la digestión: comino, cardamomo, azafrán.
  • Alimentos que al cocinarlos se vuelven dulces y crudos tienen un definido sabor picante: cebollas, ajos, ajos tiernos. Las cebollas son por excelencia mucolíticas y se emplean en todas sus formas para combatir catarros y resfriados de manera interna, en jarabes caseros, bebidas medicinales y en tratamientos externos.
  • Otros picantes de sabor intenso nutritivos de las vías respiratorias son la rúcula y los berros.
  • Picantes de sabor suave; laurel, orégano, cúrcuma

Como introducir el sabor pungente en la cocina

  1. Añadir un poco de zumo de jengibre al final de las cremas o estofados de legumbres
  2. Cocinar las legumbres con un poco de cominos y jengibre como agentes carminativos y evitar los gases
  3. Añadir canela a postres de invierno
  4. Tomar cremas de cebolla con cúrcuma y jengibre para movilizar mucosidades estancadas
  5. Incluir rúcula y berros en nuestras comidas diarias
  6. Acompañar las comidas grasas y pesadas con daikon y nabos rallados con unas gotas de limón o de tamari
  7. Preparar aliños con mostaza y hierbas como orégano y otras
  8. Utilizar el azafrán en la cocina junto con el ajo

crema de cabolla con pimienta de sabor pungente

Recetas de otoño

Crema de cebolla

Esta crema tiene un efecto energético calentador y fortalecedor del sistema inmune. Es especialmente útil cuando empezamos a sentir que el cuerpo se enfría, que es el principio de un catarro o un constipado fuerte. Cuando esto sucede lo más útil es cerrar energéticamente el organismo.

Ingredientes:

  • 6 cebollas
  • 1 diente de ajo
  • 1 trozo de jengibre
  • Un poco de curcuma
  • Unas gotas de aceite de sésamo
  • Cebolleta cruda o cebollinos
  • Mugui miso

Elaboración:

  • Cortar las cebollas en medias lunas
  • Agregar un poco de aceite a la sartén
  • Saltear las cebollas, el ajo, el jengibre y la cúrcuma con una pizca de sal
  • Primero saltear constantemente con dos paletas hasta conseguir que la cebolla suelte su líquido
  • Tapar y dejar 5 minutos a fuego alto (si notas que no soltó líquido suficiente la cebolla, añadir un poco de agua)
  • Bajar el fuego a mínimo y colocar una placa difusora, dejarlo un mínimo de 40 minutos y un máximo de 2 horas
  • Añadir una cucharada de mugui miso y cocinar 3 minutos más a fuego mínimo evitando que hierva.
  • Opcionalmente triturar o rectificar de agua y servir con cebolleta cruda.

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