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Estamos transformando a los animales a nuestra imagen y semejanza

  • Patricia Restrepo
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Alimentarse de carne es un vestigio del primitivismo más grande. El paso al vegetarianismo es la primera consecuencia natural de la ilustración”. León Tolstói

Encuentro que en este momento hay una actitud muy polarizada y controvertida entre los diferentes grupos que defienden a los animales, o predican el amor por los animales. Por una parte estarían los grupos *veganos, los defensores del *antiespecismo, que desde luego va mucho mas allá de la defensa de los animales como especie, y finalmente el grupo cada vez más activo y creciente, practicantes de la *petophilia.

*Para entender lo que es el antiespecismo, primero hemos de saber qué es el especismo.

El especismo es la discriminación de un individuo en función de su especie. Es decir, considerar que los intereses de alguien no merecen un peso justo debido a su especie de pertenencia.

El antiespecismo denuncia que la forma de especismo más común es la que establece que el hecho de que alguien pertenezca o no al grupo humano, es lo que determina el respeto que merecen sus intereses. La defensa de esta forma de especismo, gira normalmente entorno a argumentos que esconden la idea de que es la simple pertenencia a la especie homo sapiens, el motivo por el cual, los humanos merecemos que nuestros intereses tengan un trato privilegiado con respecto a los intereses de los demás animales.

A mi modo de ver, es igual que el racismo, el clasismo o el machismo, aunque también podría incluir en este grupo la misoginia.

El antiespecismo también nos sensibiliza explicándonos que sólo la cualidad de sentir, de sufrir y disfrutar, resulta relevante a la hora de determinar quién merece consideración y respeto. Lo que causa dolor es a veces inevitable, pero lo que causa un sufrimiento largo e innecesario es inaceptable.

*Petophilia. El amor excesivo o patológico hacia las “mascotas”.

Muchas personas que aman a sus perros cometen el error de esperar que disfruten de las mismas cosas que las personas, y el amor hacia los animales se convierte en una actitud exclavizante y humillante.

*Veganos, no comen productos derivados de animales ni consumen ningún artículo que haya sido producido, o elaborado, o testado a partir del dolor y sacrificio animal. En realidad, a parte de esta definición, en cuanto a la dieta no tienen una dirección clara, saben lo que no tienen que comer, pero no saben lo que sí hay que comer, siendo blanco perfecto de todos los productos de moda que no contienen derivados de animales. En la mayoría de los casos la comida que prefieren, es la que imitan los productos cárnicos, como falsas hamburguesa, o salchichas, o quesos, etc. En su mayoría no son un grupo que tome consciencia de la ecología, con lo que con el consumo de muchos alimentos tratados con químicos también contribuyen indirectamente con la matanza de pequeños animales.

Reflexionar sobre la sensibilidad y respeto sobre la especie animal en tiempos donde la ectogénesis es un hecho, *(tecnología transhumanista que desarrollara un feto fuera del cuerpo humano, en un útero artificial), parece que se haga secundario para pasar a hacer primero una profunda reflexión sobre lo que nos queda de humanos, de ecologistas, de orgánicos, de habitantes de la tierra … Pero apelando a que un día nos preñe el sentido común como raza, y se alce la voz de ¡basta!, ni una violación más a la divinidad que hay en la propia vida, voy a empezar por el abuso sobre la especie animal que ha pasado de ser un acto extraordinario, de supuesta supervivencia en el acto de comer, a convertirse en algunos casos, en una cultura en aumento con altísimos dividendos en nombre del amor a los animales.

He compartido y hecho mía la teoría de que somos una parte de Dios, un reflejo de Dios y que hay una parte nuestra que es Dios. Pero de ahí a jugar a ser dioses desnaturalizando y cambiando la naturaleza de los seres sintientes de esta creación, lo encuentro de una arrogancia aberrante y no menos de una ignorancia enfermiza.

Ya no sé qué es peor, si el consumo de vacas, cerdos, corderos, pavos, pollos, conejos, como supuesta necesidad proteica y lujuriosa, o el “porque te quiero te aporreo”, porque te quiero te someto a vivir todas mis proyecciones, te utilizo como fetiche, como objeto de ostentación, de exhibición y de especulación.

En nombre del amor a las mascotas, estamos creando perros y gatos obesos, alérgicos, diabéticos, intolerantes y todo el abanico de disfunciones que hemos ido edificando los humanos con nuestros hábitos alimenticios desvitalizados, quimicalizados, azucarados y sintetizados con un estilo de vida sedentario, extendiéndolo a los animales de compañía.

Me quedé estupefacta cuando caminando por una calle céntrica de Madrid, me encontré con una pastelería para perros. Empecé a investigar y esta pastelería fue sólo el iceberg del submundo antinatural creado para mascotas.

Vitaminas que se anuncian en las redes sociales con el eslogan, “mi perro también toma antioxidantes cada día ¿y el tuyo?”. Tiendas de ropa de moda para animales donde por el precio de cada prenda bien podríamos dar de comer a más de 10 refugiados Sirios a la semana. Tiendas de bisutería, de juguetes, de camas, Tanatorios, restaurantes exclusivos para que los perros sociabilicen y lo más impactante, gabinetes psicológicos para que tu perro se relaje, ¡sí sí¡, porque los perros están estresados … Normal, un ser al que se le programa para que defeque y micciones cuando tu estas disponible, que se le niega su cualidad canina de correr y cazar o comer la comida que está en relación biológica con su raza, que se le está alimentando con galletas secas, duras y azucaradas, enriquecidas con vitaminas y proteínas sintéticas, ¡normal que tengan crisis de identidad!.

Y qué decir cuando ves una peluquería de moda para perros, están temblando de frío, de miedo e incertidumbre, aunque su amo les diga “quédate tranquilo que vas a quedar monísimo”. Los animales no tienen la noción ni el sentido del futuro, con la domesticación artificial a la que son sometidos también han perdido el instinto y tendrán que aguantar sin chistar que un artilugio eléctrico les rasure.

Cuando escuchas eventualmente que un perro se comió unos pollos, y lo llaman el perro asesino, resulta más que increíble que las personas nos desilusionemos en este caso del perro porque actuó como perro. Los perros son predadores, aunque yo también siento pena por la muerte de los pollos, este perro no hizo nada malo en el ámbito del comportamiento canino. Todos los perros son carnívoros.

Así que deja de pensar que tu perro es como “Nana” de Peter Pan. No lo es, y si le apunta al pequeño Tristan después de que le tiró de la cola una vez más, no será culpa suya. Así es como los perros adultos manejan a los cachorros molestos.

Para tener relaciones auténticas con nuestras mascotas, hemos que escuchar, observar y considerar su perspectiva.

Entonces saca a Fluffy de tu bolso y deja que persiga su propia verdad. Y tal vez incluso su cola.

Defiendo desde la macrobiótica vegana el veganismo consciente y racional, por el respeto a los animales, al medio ambiente, y a nuestra propia naturaleza. Ya está bien de seguir utilizando nuestros cuerpos como cementerio de animales, ya está bien de ignorar lo que le cuesta energéticamente al planeta producir un kilo de carne, la devastación y hambre que sembramos con el consumo de carne, pero la reflexión de hoy no es precisamente una oda al veganismo, es una reflexión sobre lo que se considera erróneamente o confusamente, amor a los animales.

Porque nosotras/os seamos, veganos entre otras cosas, para preservar la especie humana en el planeta no quiere decir que nuestros animales deban ser veganos. Cada animal tiene de acuerdo a su estructura biológica y su constitución primigenia en la cadena ecológica, su dentición, intestinos, y organismo que define el alimento inherente a su especie. Si los animales estuvieran en su hábitat comerían instintivamente.

¿Por qué nos obcecamos en cambiar la naturaleza?, ¿por qué hacemos cómplices de nuestros desequilibrios emocionales a los animales pensando que estarían más contentos comiendo galletas de chocolate y comida rápida, que quizás un alimento que ellos mismos cacen?, y si no es así, por qué los hemos domesticado. Por lo menos por respeto y dignidad deberíamos suminístrales la comida orgánica que garantice que tu perro sea perro o tu gato gato, porque aunque la legislación lo prohíba lo cierto es que muchos de los piensos compuestos están realizados con sustancias de dudosa procedencia animal …

“Los franceses ya han descubierto que la negrura de la piel no es razón para abandonar a un ser humano al capricho de su torturador. Quizá llegue el día en que se reconozca que el número de patas, la pilosidad de la piel o la terminación del hueso sacro son razones igualmente insuficientes para abandonar a un ser sensitivo al mismo destino” Jeremy Bentham

Lo que yo recuerdo como un perro de compañía o el gato de la casa, fueron perros y gatos, que tenían la capacidad de autocurarse, salían al patio y comían hierba para purgarse cuando su instinto les decía que era necesario. Cuando sentían el peligro lo manifestaban, y si se sentían atacados reaccionaban como perros, disfrutaban de largas horas caminando y corriendo, callejeaban solos y sabían donde estaba su casa para regresar, nunca escuché que los perros de mis amigas tuvieran cáncer o diabetes, o alergias, comían las sobras de la comida de casa, eran ágiles felices, fuertes y amorosos.

El gato, por su parte, hacia de las suyas cazando y buscándose la vida, como el bandolero de la casa, cuando se les daba las sobras desde luego eran las sobras de comida de verdad, nunca se les dio fast- food ni piensos.

De estos perros y gatos ya quedan pocos, aquellos que tienen la suerte de vivir en el campo y poco más. Quizá en la realidad que vivimos, en las ciudades actualmente, podemos encontrar un punto intermedio, pero siento que hay una serie de factores que deberíamos cuestionarnos antes de comprar un animal de compañía; lo primero preguntarnos con honestidad por qué queremos un perro o un gato, saber cual es el compromiso que se adquiere, el respeto que se merece y la posibilidad de proporcionarle una vida digna para el animal, es decir que le permitamos ser quien es, y nos demos cuenta que no hemos comprado un muñeco.

Cuando no interferimos en su condición originaria, los animales están muy conectados con la energía de la tierra, su olfato puede detectar los gases y sonidos que producen las rocas del subsuelo antes de que haya una catástrofe natural. Pero en la medida que los convertimos en “cosas” su sistema inmunológico debilitado y sus instintos primarios desconectados, dan lugar a que las características innatas como especie se difuminen y desdibujen, transformándose en peluches.

“Al igual que algunos animales se alimentan de otros para subsistir, Dios le dijo al hombre que podía tomar los animales que necesitara sólo hasta encontrar una mejor solución, no para caprichosos vestidos o hacerlos sus esclavos o entretenimiento”. San Francisco de Asís

Las tiendas de mi barrio están cambiando, las tiendas de las ciudades están cambiando, y donde hubo tiendas de toda la vida ahora se multiplican las tiendas especializadas en todo tipo de lujos innecesarios y artificiales, para demostrarle el amor a los animales. ¿Será que estamos haciendo lo mismo que con nuestros hijos?. No tenemos tiempo para estar con ellos y les atiborramos de objetos que suplen nuestra compañía. Los animales como los niños valoran el tiempo que compartes con ellos, no los objetos, ¿de verdad piensas que tu animal se siente muy agradecido por el collar marcado con plata y oro que te costo cientos de euros?, ¿o por los diferentes abrigos de ultima colección que le compraste para salir este invierno?.

¿De verdad piensas que tu perro necesita una fiesta de cumpleaños con una tarta azucarada?.

A mi me suena que nuestras frustraciones, la incapacidad de amar a los que nos rodean tal y como son, sin querer cambiarles o modificarles a nuestra medida, lo proyectamos algunas veces en los animales, el ego se siente complacido de poseer un ser casi como un dispositivo electrónico con un mando a distancia que consigue someter y ver realizados sus deseos sin que le den la opinión u objeción.

La frase de “yo no quiero a los animales, yo los amo, por esto los dejo libres” me resuena, pero también me resuena la convivencia con animales a los que dejamos ser quienes son, disfrutando de su compañía con respeto y dignidad, de la misma manera que disfrutamos la compañía de los niños con respeto y dignidad, de la misma manera que respetamos la compañía de cualquier ser, con respeto, dignidad y libertad.

“La no violencia lleva a la más alta ética, lo cual es la meta de la evolución. Hasta que no cesemos de dañar a otros seres vivos, somos aún salvajes”. Thomas Edison

Nuestra especie, al igual que el color de la piel, el genero, la nacionalidad, la clase social, no es más que un grupo de clasificación que bajo ningún aspecto nos otorga privilegios, ni derechos sobre unos u otros. (Extraído del blog de igualdad animal www.igualdadanimal.org/antiespecismo)

Comparto con los defensores de los animales, que si nuestros perros y gatos no están en el hábitat idóneo no podrán ir a cazar por si solos. Tampoco es adecuado contribuir con la carnicería de ir nosotros a matar para que nuestros animales se puedan alimentar dignamente, lo que sí podemos hacer, es proporcionarles por lo menos alimentos no procesados, orgánicos y de alto tenor nutricional.

Sé que es aventurarme mucho sugerir algunas recetas para la comida de los perros de casa, pero también estoy convencida que igual puede daros alguna orientación para la comida de caninos. Me inspiré en el blog de Melanie Waxman http://melaniewaxman.blogspot.co.uk sobre hábitos saludables para perros, así que ahí os dejo las recetas.

Trigo sarraceno cocido con raíces, aceite de buena calidad

Según Melanie, el trigo Sarraceno les imprime vitalidad y calor especialmente en la época de invierno.

Trigo Sarraceno

Ingredientes:
½ kilo de trigo sarraceno ecológico
zanahorias y raíces de invierno
un poco de aceite (dice Melanie que el de sésamo es muy bueno para sus huesos)
1 litro de agua

Elaboración:
Cortar las verduras en trozos grandes
Añadir el trigo sarraceno
Llevar al fuego y cocer durante 30 minutos a fuego medio
Añadir el aceite en el último momento

Esta preparación podría durar para varias comidas dependiendo del tamaño de tu perro.

Según la experta Melanie Waxman y algunos otros veterinarios, los perros pueden tener riesgos reducidos de obesidad, enfermedad renal, diabetes, colesterol alto, enfermedad cardíaca y algunos cánceres, si toman cereales integrales. Los granos integrales son una excelente fuente de fibra insoluble y ayudan a mantener los niveles de azúcar en la sangre normales y constantes. Los piensos que estas comprando tienen cereales refinados y azucarados de relleno.

Avena con brócoli y calabaza

Ingredientes:
2 vasos de copos de avena remojados
100 gramos de calabaza
1 cabeza de brócoli
1 trozo de salmón salvaje opcional
aceite de oliva una cucharada

Elaboración:
Cocer el salmón y los copos de avena.
Agregar las verduras y cocer hasta que la calabaza esté blanda.
Incorporar en el último momento la cucharada de aceite.

Arroz con almendras y verduras

Ingredientes:
500 gr de arroz integral dejado a remojo
1 puñado de almendras dejadas a remojo
6 boniatos
aceite de oliva
1 1/2 litro de agua

Elaboración:
Desechar el agua del remojo
Cocer en la olla hasta que el arroz se ablande.
Incorporar el aceite de oliva.

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