Beber agua

agua

Por Patricia Restrepo

Beber agua, ¿qué tan saludable puede ser el recién adquirido hábito de beber agua a litros?

Es curioso observar cómo cada vez más las campañas publicitarias se empeñan en que bebamos un mínimo de 2, 3 y hasta 4 litros diarios de agua, e incluso las embotelladoras se disputan el premio al diseño más cool y compiten entre ellas promocionando las fuentes y nacimientos de agua más pura. En realidad para todos los que hemos nacido antes de la década de los noventa el hábito compulsivo de llevar siempre un botellin de agua era inexistente. Cuando íbamos a la montaña, después de una larga caminata, unos tragos de agua en la fuente más próxima era una compensación suficiente a la sensación de sed.

Quizás la necesidad real no sea la de beber más agua, sino la de nutrirnos mejor, de forma equilibrada.  es totalmente natural que para un organismo donde su alimentación se basa en sustancias deshidratadas (harinas, refinados), alimentos desvitalizados (carnes, embutidos), sustancias químicas nocivas (azúcar, edulcorantes artificiales, conservantes, alimentos enlatados), altos en colesterol (grasas, lácteos, huevos), el cuerpo pida a gritos líquidos para movilizar y metabolizar todas estas sustancias estancadas y difíciles de evacuar.

No es este el caso en organismos que están nutridos de forma equilibrada aportándoles líquidos, con nutrientes infiltrados presentes en el consumo de verdura diaria, cereales integrales cocidos, legumbres, sopas, fermentos, frutas, infusiones. Pero este planteamiento no enriquece a las multinacionales, de manera que no tienen medio de difusión, y en esta sociedad cada vez más mediatizada el uso del sentido común desaparece para dar paso ciegamente a la idolatría en las teorías televisivas, presentes en la red y científicas.

A pesar de la aceptación y consumo masivo del agua en dosis inhumanas, algunos urólogos y nutricionistas despiertos empiezan a manifestarse categóricamente teniendo como base los estragos causados en los últimos diez años, tiempo en el que se ha triplicado el consumo de agua.

La doctora Elena Asuar, experta en nutrición, precisa que entre los daños más perjudiciales para la salud, derivados de la ingesta excesiva de agua se encuentran “alteración en el funcionamiento de los riñones, de la sangre y el equilibrio de los fluidos internos”.

“Un exceso de agua en el organismo ayuda a que los minerales (sodio, potasio, magnesio) se diluyan con mayor rapidez en al plasma sanguíneo, dando lugar a la aparición de calambres, cansancio y pérdida de agilidad mental”. Una de las situaciones más difíciles de revertir es cuando la sangre presenta niveles muy bajos de sodio (hiponatremia).

“El funcionamiento del cerebro se ve seriamentre comprometido, es común la presencia de náuseas, dolores de cabeza muy intensos o letargia. Los casos más graves terminan en convulsiones, parálisis, o incluso la muerte”.

Podemos mencionar también la “potomanía”,  que se incluye dentro de los desórdenes alimenticios y consiste en beber compulsivamente muchos litros de agua, llegando a ser incluso mortal.

Sacar un botellin de agua mineral del bolso y beber en cualquier lugar, es una imagen que puede reflejar una peligrosa adicción para muchos desconocida. Son adictos que ni se imaginan las consecuencias, piensan que por ser natural el agua, no hace daño.

Desde esta redacción opinamos que gran parte de responsabilidad sobre la aparición de estos desórdenes nutricionales, como bulimia, anorexia, potomanía, la tienen las campañas publicitarias que son agresivas, e insistentes y venden un modelo de ser humano no real.

Expertos ingleses dicen que beber mucha cantidad de agua no tiene beneficios extras para la salud.

4 mitos sobre beber agua:

Beber 8 vasos de agua al día.  No hay ninguna evidencia médica ni experimental de que ello beneficie a la salud.
Beber mucho agua ayuda a eliminar toxinas. Todo lo contrario, beber mucho dificulta a los riñones su trabajo de filtrar la sangre.
Beber mucho agua ayuda a perder peso. Beber agua es bueno para las personas que están a dieta porque mantiene la boca llena con 0 calorías, nada más.
Es facil deshidratarse durante una sesión de ejercicios. Deshidratarse significa que una persona pierda el 2% de su peso, no es necesario beber durante el ejercicio.

En las antiguas tradiciones, incluso hoy en países muy calurosos como en India y otros en Asia, Marruecos y otros en Africa y Medio Oriente, sirven un té caliente de menta que rápidamente regula el cuerpo de forma natural “lo que sirve para paliar el frío, sirve para paliar el calor”.

Gandhi: “Bebe tu comida y mastica tu bebida”.

Lo mejor es beber sólo cuando tengamos sed a pequeños sorbos y ensalivando bien, tener una alimentación rica que nos aporte minerales. La sed es sinónimo de ligera pérdida de minerales.

Glosario de adicciones

ANOREXIA. Supone una pérdida de peso provocada por la propia persona (ayunos y reducción de ingesta de alimentos), y lleva a un estado de inanición. Se teme aumentar de peso, y se tiene una percepción distorisionada del propio cuerpo, que hace que la persona se vea gruesa cuando realmente no es así.

BULIMIA. Reconocida como la ingesta excesiva de alimentos que después se intenta compensar con conductas anómalas como vómitos, abusos de laxantes y diuréticos o dietas restricitivas intermitentes que se convierten en una costumbre que modifica la conducta del individuo.

COMEDOR COMPULSIVO. La persona ingiere una gran cantidad de comida sin control. Come sin tener apetito y siente vergüenza, pero no hay conductas compensatorias.

POTOMANIA. Abuso en la ingesta de agua, la cual lleva a la pérdida de minerales.

ALCOHOREXIA. Es una mezcla de varios comportamientos, entre ellos hambre autoimpuesta o atracones y vómitos combinados con el abuso de bebidas alcohólicas.

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