Cereales integrales

cereales1Por Patricia Restrepo

(De Ceres, la diosa romana de la agricultura). Representan y han representado la fuente de alimento más importante de la especie humana.

Los cereales integrales son fruto y semilla, botánicamente son las semillas más altamente desarrolladas como alimento. Las raíces embriológicas, tallos y hojas se parecen de cerca al proceso de desarrollo del feto humano. La parte comestible del cereal, que es técnicamente un fruto completo con una capa delgada y seca derivada del ovario. Algunos cereales, por ejemplo, como el arroz, la avena y la cebada llevan pieles externas duras que protegen el grano, mientras otros como el trigo, maíz, centeno, no han de ser desvainados antes de molerlos.

Tienen la capacidad de reproducirse en abundancia a partir de una única semilla, y cuando son comidos por los seres humanos generan el apoyo energético para dar fortaleza reproductora, no sólo sexualmente, sino también mental y físicamente.

Cada grano de cereal representa el inicio y el fin del ciclo de vida de una planta, conteniendo todas las posibilidades y el potencial de una planta completa, de manera que los cereales integrales son el fundamento del desarrollo humano y fueron comidos de esta manera hasta hace no más de dos siglos, pero por presiones económicas e intereses industriales se les quitó la piel y el germen desnudándolos de minerales, vitaminas, fibras y otras sustancias invirtiendo su efecto de beneficioso a perjudicial.

El cereal integral ofrece una energía fuerte y pacífica. El tallo se corresponde con nuestro cerebro y espina dorsal, es lo que contribuyó a que el ser humano caminara erguido y a que desarrollara un intelecto avanzado. Así por analogía, el cereal crece firmemente enraizado en la tierra y verticalmente hacia el cielo, unificando la energía del cielo y la tierra. Así que cuando más nos nutrimos de cereales integrales, más capacidad de adaptación a los diferentes tipos de clima, desafíos y dificultades tenemos.

Los cereales tienen la capacidad de reproducirse en abundancia a partir de una única semilla y más que cualquier otro alimento tienen la más grande cualidad para aumentar el potencial humano en todos los niveles de vida, son también las cosechas más abundantes sobre la tierra y demuestran la mayor flexibilidad al crecer en climas diferentes desde el más caliente al más frío. A partir del cereal integral se produce una amplia variedad de alimentos: copos, panes, galletas, tortillas, chapati, cervezas, licores, vinagres y un largo etcétera.

El grano puede guardarse con facilidad y mantiene su energía durante mucho tiempo. En tumbas antiguas se encontraron granos almacenados que germinaron después de miles de años y por su longevidad, los cereales se almacenaban tradicionalmente para proteger las comunidades cuando fallaban las cosechas y se avecinaba el hambre.

En Extremo Oriente, el ideograma para la paz se construía con los signos que denotaban “grano cosido y boca”, significando que la gente que comía cereales integrales desarrollaban mentes y espíritus calmados y pacíficos. Los cereales han figurado en forma prominente en los festivales de todas las sociedades tradicionales y han sido utilizados en las ceremonias religiosas y curativas, en santuarios y templos. Los cereales integrales nos llevan a niveles más elevados de conciencia, mientras crean el fundamento para la energía y vitalidad de cada día. Podríamos decir que son el combustible que nos proporcionan la energía necesaria con muy poca grasa para rendir cada día.

A nivel nutricional, los cereales tienen altos contenidos de carbohidratos complejos. Con el nombre de carbohidratos se agrupan una serie de sustancias también conocidas como glúcidos. Las plantas toman dióxido de carbono del aire y agua de la tierra, y usando la energía del sol los combinan dando lugar a los carbohidratos. Cuando el hombre los come se queda con la energía del sol y libera dióxido de carbono y agua; comiendo hidratos de carbono fabricados por las plantas, el hombre se integra en el equilibrio ecológico de su entorno y se conecta energéticamente con el cosmos.

Los cereales también tiene fibras que contribuyen a que las funciones digestivas se realicen fluidamente, vitaminas que estimulan el sistema nervioso y aseguran buenas funciones mentales; proteínas de alta calidad que contribuyen a un buen crecimiento y mantenimiento corporal y hormonal; calcio y otros minerales que constituyen huesos y dientes, vitaminas, hierro y otros minerales que fortalecen la sangre y la circulación.

Comer cereales cada día, es la mejor manera de prevente el desarrollo de enfermedades cardiacas, cáncer, diabetes y otras enfermedades crónicas. Los cereales deberían constituir el 50% de nuestra comida diaria, así para aprovechar toda la energía vital del cereal es necesario comerlo en su forma integral, cuando el cereal el aplastado, molido o hinchado, pierde su poder de germinación. Los copos y harinas, además de perder su vitalidad son muy susceptibles a la oxidación de los lípidos que contienen.

Así pues, las sémolas, copos, harinas, cous cous, panes, espaguetis, tortitas y similares, pierden su vitalidad en pocos días, por esto se recomienda estos alimentos esporádicamente. Es también oportuno añadir que los cereales integrales deben provenir de agricultura ecológica, cultivados sin abonos químicos ni pesticidas, pues en la piel o cáscara de los cereales integrales se acumulan los químicos y pesticidas.

En adición a la alimentación cotidiana, los cereales integrales se usan con fines medicinales para preparar infusiones, compresas, emplastos, cataplasmas, para tratar molestias de la piel, resfriados comúnes o condiciones de exceso.

Cada cereal tiene su aporte energético y beneficia zonas concretas del cuerpo, así por ejemplo, el arroz contiene un casi perfecto equilibrio de energía y nutrientes, un balance entre sodio y potasio idéntico al balance sodio potasio de la sangre, y aunque nutre todos los órganos en sus funciones, es especialmente indicado para el cerebro, espina dorsal, pulmones, intestinos y piel. Ofrece energía de tranquilidad mental y juicio acertado. El arroz ha sido comido tradicionalmente para desarrollar sentimiento de pertenencia y unidad con otros y para un alto desarrollo espiritual. El arroz dulce es cálido y vigorizante. Tomado en forma de mochi ha sido comido tradicionalmente para estimular la leche materna y mantener el vínculo de los que se aman.

La cebada ofrece una energía más liviana y refrescante, nutre las funciones hepáticas y vesiculares. Nos ayuda a disolver las proteínas animales y los excesos de grasa en el cuerpo.

El mijo aporta una fuerte y armoniosa energía, contribuyendo a un pensamiento práctico y creativo, ingenio y cordialidad. Nutre el bazo, páncreas y estómago. Es especialmente recomendado en disfunciones como la diabetes, hipoglucemia, linfoma y otras molestias relacionadas con estos órganos. Podríamos decir que es el grano más secante en términos de efectos. También el más versátil en la cocina. En mi opinión aunque el mijo es muy benéfico para la diabetes, en casos de hipoglicemia por su efecto secante puede contribuir a incrementar la apetencia por dulces.

El trigo común, en esta sociedad regida por bulos mediáticos respaldados por intereses económicos, goza de muy mala prensa. Pero en realidad el trigo ofrece vigor, coraje y visión, cuando no se ha refinado. Cuando se refina en forma de harina, contribuye a una mentalidad analítica. Se cree que el trigo junto con la cebada, fueron los primeros cereales en cultivarse. El hombre del Paleolítico comía trigo en el alto Tigris, y aunque era trigo silvestre fue lo suficientemente inspirador para la creación de poblados que eventualmente anclarían a pueblos en el punto donde crecía. Así se cree se abandonó el nomadismo y el cultivo del trigo se volvió en una prioridad que influenciaría luego el comercio, las creencias espirituales y casi todos los aspectos de la vida del ser humano.

La avena integral contiene más grasa que los demás cereales y ofrece una fuerte y cálida energía. Tiene la habilidad de absorber sal y por ello puede ser benéfica para aquellas personas que registren una acumulación de sodio en el cuerpo, pero puedes necesitar ser limitada por personas que sufran molestias pulmonares o del intestino grueso, pues es formadora de mucosidades. Es ligeramente laxante y su fibra es muy útil para rebajar el colesterol.

El maíz es el más expandido de los cereales ofrece una energía fuerte, ascendente y expansiva. Fortalece el corazón y el intestino delgado. Algunas de las civilizaciones más avanzadas en el mundo se crearon sobre una base de maíz. Los Mayas, Aztecas e Incas fueron pueblos cuyas prácticas agrícolas y estilos de vida sobrepasaron muchos de nuestros presentes logros, sus prácticas son aún un misterio para el hombre moderno.

El maíz produce un enorme rendimiento, pero es el único cereal que no puede reproducirse a sí mismo sin la ayuda de humanos. Tradicionalmente molido en forma de masa, se usa en tortillas, arepa, empanadas, polenta, pan y otros platos tradicionales.

El trigo sarraceno no es botánicamente un cereal, pero puede considerarse como tal. Es el más vigoroso de los cereales, ofrece una fuerte y calurosa energía y es excelente para quien tiene tareas de gran desgaste físico. En particular nutre los riñones, vejiga y funciones reproductoras. Es el alimento básico en Rusia, Polonia y otros países fríos. Beneficioso para individuos frágiles y con baja autoestima.

La quinoa tampoco es botánicamente un cereal pero tiene características muy parecidas al mijo, no contiene glúten. Sus proteínas contienen todos los aminoácidos esenciales, es muy digestiva. Relativamente pobre en lípidos y con mayor contenido en minerales que otros cereales, especialmente hierro, calcio, fósforo y potasio. La quinoa puede crecer con poco agua en lugares donde otros cereales no sobrevivirían.

Todos los cereales al ser refinados pierden totalmente sus cualidades y se constituyen en elementos perjudiciales para la salud. El abuso del cereal refinado originó el beri-beri y la pelagra entre otros, producidos principalmente por la deficiencia en vitamina B3 (oniacina) y vitamina E. Sustituir el arroz blanco por el arroz integral tiene muchas ventajas para la salud.

RECETAS

Cazuela de trigo sarraceno
(plato reconstituyente, proporciona vitalidad, fortaleza y calor interno)

Ingredientes:
250gr de trigo sarraceno
4 alcachofas
1 puerro
100gr de coliflor partida en florecitas
1 diente de ajo
150gr de seitan cortado en cubos
1 cucharadita de pimentón rojo
sal marina
aceite de oliva
dos vasos de agua de 150ml

Elaboración:
Tostar a fuego medio el trigo sarraceno y reservar.
Calentar aceite en una cazuela y sofreir los ajos, incorporar el resto de la verdura en trozos pequeños, añadir el seitan y el pimentón rojo. Seguir salteando 5 min más.
Incorporar el trigo sarraceno, mezclar con la verdura, añadir el agua. Dejar hervir 5 min y bajar el fuego a llama mínima 20 min.

Sopa de quinoa
(plato protéico y remineralizante)

Ingredientes:
125gr de quinoa
1 tallo de apio
50gr de maíz dulce ecológico
50 gr de calabaza potimarrón
1 cebolla cortada en cubos
1 manojo de cilantro
1 tira de algas wakame remojada
sal marina
bayas de koji

Elaboración:
Cortar toda la verdura en cubos pequeños, añadir a una cazuela con 1l de agua, incorporar la quinoa y hacer hervir 10min.
Dejar cocer a fuego lento durante 20 min, incorporar la sal y servir con semillas de bayas de koji.

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