La anemia

anemia

“¿Necesita realmente el ser humano comer carne para no tener anemia?”. La sangre es la más importante fuente de la vida animal, por consiguiente la salud y la enfermedad dependen completamente de la constitución y calidad de la sangre. El glóbulo rojo es el elemento más importante de la sangre.

En los mamíferos, incluyendo al hombre, los glóbulos rojos carecen de núcleo, no pueden, por consiguiente ser considerados como células. Sin embargo son técnicamente usados como sinónimos los términos glóbulo rojo, célula roja (red-cell) y eritrocito”.

Cabe resaltar que en épocas muy calurosas hay un mayor índice de afectados por anemia e incluso en personas con tendencia a sufrirla con el calor sufren crisis.

La anemia es una falta de glóbulos rojos, de hemoglobina, o del volúmen total de la sangre. Entre los síntomas de la anemia figuran: labios grises (en vez de rosados), el interior del párpado se vuelve blanco, mejilla pálidas o blancas, uñas blancas, falta de vitalidad, disminución de la actividad sexual, fatiga, somnolencia.

Los tres tipos principales de anemia son: anemia carencial, perniciosa y de células falciformes.

La anemia carencial: es el resultado de la escasez de diversas sustancias para reproducción de glóbulos rojos, tales como hierro, cobalto, cobre, diversas proteínas y vitaminas, como la B12 y ácido fólico. La medicina alopática suele recomendar en este caso que se tomen suplementos de hierro, vitamínicos y que se tomen grandes cantidades de carne. Este tratamiento puede aliviar temporalmente los SINTOMAS, pero ignora la causa profunda de la anemia. Si tenemos un buen equilibrio (yin-yang), alimentos contractivos y expansivos en nuestra comida diaria y en nuestra actividad, sintetizamos nuestro propio hierro sin necesidad de recurrir a medios artificiales.

Esta síntesis se produce en el cuerpo mediante el proceso natural de transmutación, el hierro es el núcleo de la hemoglobina, que es la base de la vida animal. La base de la vida vegetal es la clorofila, cuyo núcleo está formado por magnesio. Como sus elementos periféricos son los mismos, la diferencia entre la clorofila y la hemoglobina está en el magnesio y el hierro que forman sus núcleos respectivos.

Todos los animales comen vegetales que contienen clorofila, bien de forma directa o indirecta y la utilizan para crear hemoglobina, como los elementos periféricos son los mismos para ambos, el magnesio tiene que transformarse en hierro dentro del cuerpo de los animales incluido el hombre. Esta transformación se realiza con la adición de dos átomos de oxígeno.

La anemia carencial proviene primariamente de una escasez de clorofila en la dieta.

En la anemia perniciosa los glóbulos rojos aumentan de tamaño y disminuyen de número: entre los síntomas está la palidez, debilidad y las afecciones gastrointestinales y nerviosas, todas ellas asociadas con una falta de jugo gástrico, se cree que esta anemia está causada por una falta de vitamina B12, que muchos creen que sólo se encuentra en productos de origen animal. Sin embargo, millones de personas han vivido durante siglos sin casi productos animales y sin padecer anemia perniciosa. La vitamina B12 se encuentra en el hígado de la vaca, ESTE ANIMAL SE ALIMENTA EXCLUSIVAMENTE DE HIERBA QUE NO CONTIENE VITAMINA B12. Es decir, las vacas tienen la capacidad de sintetizar esta vitamina dentro de su propio aparato digestivo. Es lógico que siendo el humano un animal más desarrollado tenga esta misma capacidad.

Kikuo Chishima (profesor de biología de la Universidad de Nagoya en Japón), nos descubre con su heterodoxa teoría un camino experimental y revolucionario. Una gran luz para salir de la enfermedad sin recurrir a los fármacos “EL ÓRGANO HEMATOPOYÉTICO NO ES LA MÉDULA ÓSEA, SINO LAS VELLOSIDADES INTESTINALES”. Partiendo de esta teoría, entendemos por qué en verano cuando por una inadecuada alimentación se toman tantas bebidas frías, helados, batidos, exceso de frutas y solanáceas, las vellosidades intestinales se lesionan y se inhibe la producción de glóbulos rojos.

Los productos vegetales fermentados como el miso, tamari, así como las diversas algas, las hojas verdes frondosas, col rizada y otras que contienen gran cantidad de clorofila, berros entre otros, y una adecuada ración de proteína, temphe, natto, tofu, lentejas y demás legumbres en conjunto con cereales integrales, nos aseguran una buena absorción de minerales. La anemia perniciosa, que puede aparecer como resultado de haber perdido nuestra capacidad natural de sintetizar la vitamina B12, derivada del alto consumo de carnes y alimentos refinados, se puede recuperar poco a poco.

El cuerpo es una máquina perfecta, acércate a él.

Receta

SALTEADO DE DIENTE DE LEÓN

Ingredientes:
Hojas de diente de león.
Unas gotas aceite de sésamo
Una cucharadita de miso

Elaboración:
• Lavar y cortar las hojas de diente de león en trozos de 4 cm.
• Colocar un cazo al fuego, cuando esté caliente, añadir las gotas de aceite.
• Saltear las hojas de diente de león, añadir el miso disuelto en un poco de agua (una cucharada).
• Bajar el fuego y seguir cociendo a fuego bajo durante 5 minutos.
• Servir con cebollinos troceados por arriba, acompañando una comida, estándar, compuesta por un cuenco de sopa de miso, cereal (arroz, cebada, mijo), un poco de  verdura redonda (calabaza, cebolla, col o repollo); estas cocidas en forma de nishime o kimpira. Un poco de verdura prensada, una cucharadita de algas, y si se quiere un poco de gomasio o tekka.

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