Cómo conseguir una piel saludable y tersa desde la macrobiótica

La piel es un órgano de eliminación, junto con el intestino grueso y los pulmones, que según la teoría de las 5 transformaciones en macrobiótica, los llamamos órganos de la transformación metal.

La piel, además, es el órgano más grande del cuerpo humano, cubre una superficie casi equivalente a 2 m2 y puede pesar hasta 10 kg. Sirve como barrera protectora frente el medio externo, al tiempo que mantiene internamente la homeostasia.

La homeostasia es el conjunto de funciones que permite mantener a la mayoría de los factores del medio interno entre unos intervalos que se consideran constantes, a pesar de las posibles variaciones del medio externo. También se denomina equilibrio homeostático.

La piel tiene diferentes funciones:

A nivel social: aspecto e identificación de una persona.

Protección: barrera protectora frente al medio externo como daños químicos o mecánicos o radiaciones ultravioletas y mantenimiento de una homeostasia internamente.

Sensación: sensible al dolor, placer, tacto, presión y temperatura.

Termorregulación: termorregulación a través de la dilatación y constricción de vasos y sudor.

Metabolismo: síntesis de vitamina D (metabolismo del calcio y de los fosfatos) en presencia de la luz.

Anatomía de la piel:

La piel está compuesta por dos capas principales, la epidermis y la dermis que reposan sobre una capa grasa denominada hipodermis (tejido subcutáneo). Tanto la epidermis como la dermis se componen a su vez de dos subcapas. La zona que ancla la epidermis a la dermis se denomina unión dermoepidérmica. Es responsable del intercambio de oxígeno, nutrientes y productos de desecho entre la dermis vascularizada y la epidermis avascular.

De manera que para mantener una piel sana y lustrosa hemos de comenzar cuidándola desde dentro. Los científicos especializados en la cosmética, nos confirman que una piel sana y jovial empieza con la nutrición adecuada, y concluyen diciendo que el consumo de alimentos integrales, la fruta y la verdura fresca son los principales responsables de la belleza de la piel. Es también cierto que existen factores externos que pueden mejorar la salud cutánea, pero estos sólo serían determinantes si hay una alimentación adecuada y unos hábitos de vida saludables.

Vamos a empezar por el cuidado de la piel por dentro. Son esenciales determinados factores internos nutricionales para conseguir mantener la piel de melocotón a lo largo de la vida, y estos incluyen:

  • Una buena hidratación que no es sinónimo de beber agua, este abarca el agua contenida en las verduras y la utilizada en la cocina.
  • Buen aporte de vitaminas del grupo B, así como, el selenio biodisponible orgánico.
  • Ingesta de ácidos grasos de origen vegetal.
  • Antioxidantes y vitamina C.
  • Un consumo regular de vitamina A y betacarotenos.
  • Los líquidos constituyen el 70% del peso corporal, el agua es considerada el disolvente universal. Cuando bebemos agua deberíamos cuidar de no beber agua embotellada en plástico, beber siempre agua filtrada y reposada y beber cómodamente cuando tengamos sed, después de haber hidratado primero nuestro cuerpo con líquidos procedentes de la propia comida.
    Si bebemos agua que sea siempre en pequeñas cantidades o tragos pequeños ensalivando bien. Para una hidratación óptima vamos a empezar por los ingredientes a cocinar y también a considerar que todos los alimentos tienen una cantidad determinada de líquidos. No es lo mismo tener una alimentación basada en plantas, legumbres, cereales integrales en grano, semillas y frutos secos, frutas de estación, algas marinas, fermentos y pickles y aceites de primera presión en frio, sal marina no refinada y endulzantes naturales, a tener una alimentación basada en proteína animal, alimentos concentrados, lácteos duros, sal refinada, comida industrial, alimentos refinados, horneados, azúcares simples, aceites refinados, alimentos desvitalizados, verduras compradas en bolsas conservadas con el método antibaho, alimentos enriquecidos con sustancias de síntesis química, conservantes artificiales, siguiendo este patrón de alimentación desvitalizada, es muy probable que los únicos líquidos y fibra que ingieres devenga del agua y es por esta razón que se te recomienda tomar dos litros. Pero la realidad, es que necesitamos dos litros de líquidos para hidratarnos, no dos litros de agua.
  • La fuente más eficaz de vitaminas del grupo B, son los cereales integrales en grano así como las legumbres, estos dos grupos de alimentos son la base de una alimentación balanceada, que no dejan residuos metabólicos y energéticamente aportan integridad y equilibrio. Además de ser ricos en selenio un antioxidante que crea elasticidad a la piel.
  • Los ácidos grasos, los omega 3 y la vitamina E, están presentes en las semillas de lino, que además ayudan a retrasar la aparición de líneas de expresión y a evitar las manchas de la piel. Las semillas de girasol nos aportan la vitamina E que es un fuerte protector contra los daños solares, las semillas de calabaza con su aporte de zinc protegen las membranas celulares y ayuda en la conservación del colágeno.
  • Se tiene la idea que cuando hablamos de vitamina C, su mayor exponente son las naranjas, y la realidad es que la vitamina C abunda en las coles de Bruselas, el brócoli y las coles en general. La vitamina C esta presente en abundancia en las ciruelas de umeboshi y los fermentos en general. La vitamina C junto con la vitamina E son antioxidantes que estimulan la producción de colágeno y mantienen joven la piel.
  • Las verduras de color naranja, como las calabazas y las zanahorias son ricas en Beta-caroteno, que es un precursor de la vitamina A. Ayudando a restablecer y reparar los tejidos dañados, también protege la piel de los rayos solares dañinos. Para que los alimentos mencionados cumplan con su propósito, lo principal es que sean ecológicos de producción orgánica. Otra fuente de vitamina A es el alga nory, esta alga suave y versátil en la cocina, es un coctel de minerales y vitaminas.

Una ecuación infalible “los hábitos crean el apetito”.

Carnes + cereales refinados+ solanáceas+ azúcares simples+ mayor cantidad de agua = respiración mas superficial y rápida = menos oxígeno en la piel = piel deshidratada y arrugas prematuras.

Proteína vegetal + cereal integral + verduras de temporada cocidas de diferentes maneras+ fruta de temporada+ agua moderada según necesidades= respiración más profunda y lenta, menos cantidad de frecuencia.

Un organismo nutrido con proteína animal concentrada, productos cárnicos y embutidos se siente más atraído, energética y biológicamente, por arroz blanco refinado y pasta blanca, a su vez por patatas, tomates, berenjenas y pimientos (plantas que crecen de noche solanáceas, a las que no vamos a llamar verduras porque no lo son). Del mismo modo el organismo es atraído por el pan blanco, los azúcares refinados, helados con lácteos y azúcar simple y las bebidas cola. El organismo nutrido de esta manera, es un organismo sediento, que además busca desesperadamente fibra y la obtiene con una ingesta exagerada de agua y líquidos azucarados, resultando un organismo que respira muchas más veces, más rápido y superficialmente.

Según los sabios de la antigüedad en la India, la vida está contada en respiraciones, por esto la práctica de yoga o de ejercicios respiratorios está asociada con la longevidad.

Un organismo nutrido con proteína de origen vegetal, legumbres y derivados de las legumbres, se siente atraído energética y biológicamente por cereales integrales en grano, a su vez por verduras de raíz como zanahorias, nabos, colinabos, chirivías, puerros, verduras de mar y de tierra, como las de hoja verde, crucíferas, brócoli, cale, apio, y también por verduras redondas como las calabazas, cebollas, coliflor, rábanos y el resto de verduras de estación. Este equilibrio lleva al organismo a satisfacer las necesidades de dulce con fruta local y de estación lo que crea un organismo bien hidratado con una mínima necesidad de agua adicional y por consiguiente cuenta con la gran dosis de oxigeno proveniente de las verduras. La respiración será más profunda y con una frecuencia más baja. Nutrir un organismo de esta manera es la primera clave para tener una piel sana, flexible y luminosa.

Además de la nutrición interna existen secretos poderosos para una adecuada higiene cutánea que redundara en una piel bella.

Vamos a empezar por una práctica de limpieza, que hará que los poros de la piel se abran de dentro a fuera, y consiste en la “friega corporal”.

Es una práctica muy antigua, para realizarla hemos de tener el cuerpo seco y desnudo, no se hará nunca bajo la ducha o en la bañera.

Lo primero es recoger agua muy caliente, bien en el lavabo o en una vasija, donde vas a introducir una toalla mediana de algodón dejando fuera del agua los extremos de la toalla, para retorcerla y exprimirla de manera que se quede húmeda y caliente sin gotear. Entonces vas a recorrer el cuerpo en círculos como si estuvieras exfoliando la piel, la piel cambiara de color haciéndose sonrosada, cuantas veces la toalla se enfríe hay que introducirla de nuevo, es bueno seguir un orden, por ejemplo de los pies a la cara o de la cara a los pies, eso sí, asegurándote de no dejar ningún espacio sin masajear y poner gran énfasis en las articulaciones y dedos de las manos y de los pies.

Esta práctica la deberíamos realizar cada día antes de tomar la ducha o antes de dormir, te vas a sorprender mucho al confirmar que la limpieza es mucho más profunda y que la piel reacciona excepcionalmente a esta práctica, además se activa el sistema linfático y el sistema circulatorio.

El yoga facial o gimnasia facial, que incluye el auto masaje mantiene la musculatura de la cara tonificada, la piel tersa y la expresión dulce.

Ejercicios sencillos de gimnasia facial.

Para fortalecer los músculos de las mejillas:

  • Mantener la boca cerrada
  • Contraer las mejillas y mantener de 5 a 6 segundos, repetir 5 veces.

Alisar la frente:

  • Fruncir el ceño, relajar.
  • Subir las cejas y mantener bien abiertos los ojos, aguantar de 8 a 10 segundos.

Evitar y suavizar los surcos nasogenianos:

  • Inclinar la cabeza hacia atrás dejando caer todo el cuello.
  • Contraer los labios como si fueras a enviar un beso, mantener 10 segundos, soltar, vertical izar el cuello y repetir.

Tonificar el contorno de ojos:

  • Colocar los dedos corazón e índice en las sienes.
  • Abrir y cerrar los párpados rápidamente durante 10 segundos, relajar y repetir.

Fortalecer la musculatura:

  • Sostener una cuchara con los labios, moverla de arriba a bajo sin que se caiga.
  • Cuando esté arriba la cuchara sonreír sin dejar caer la cuchara.

Embellecer pómulos:

  • Hacer círculos con la lengua en una dirección mientras la boca esta cerrada realizando 5 círculos
  • Repetir en la otra dirección 5 veces más.

RECETAS

Rollitos crudiveganos con gran aporte de Vitamina A

Ingredientes:
2 hojas de alga nory
2 zanahorias ralladas
½ limón
2 cucharadas de chucrut
4 cucharadas de germinados de alfalfa
1 cucharada de veganesa

Elaboración:
Disponer el alga en la esterilla para sushis.
Colocar en el centro de la esterilla, la zanahoria rallada con unas gotas de limón el chucrut y los germinados de alfalfa.
Colocar sobre la zanahoria la veganesa y arrollar hasta formar los rollitos.

Paté de semillas de girasol, aporte de Vitamina E

Ingredientes:
100 gramos de semillas de girasol remojadas
½ taza de rúcula fresca
½ taza de remolacha rallada
2 cucharadas de aceite de oliva
El zumo de ½ limón exprimido
Sal y pimienta al gusto
Un puñado de semillas de girasol tostadas.

Elaboración:
Dejar las semillas de girasol a remojo en agua tibia durante 15 minutos.
Desechar el agua y procesar el resto de ingredientes a excepción de las semillas tostadas.
Colocar el paté en un bowl y tapar herméticamente, refrigerar una hora.
Servir con las semillas tostadas.

Ensalada de col y aguacate, fuente de Vitamina C, A y ácido oléico

Ingredientes:
½ col repollo
1 aguacate mediano
sal
pimienta roja
Zumo de ½ limón
3 cucharadas de Aceite de oliva
1 Cebolla roja

Elaboración:
Cortar la cebolla en cubos muy pequeños y dejar prensando con el aceite de oliva y la sal.
Cortar la col en tiras muy finas y reservar.
Triturar un aguacate hasta hacerlo puré.
Mezclar la col con el aguacate, la cebollita roja, salpimentar.

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