La comida del niño en edad escolar

Group Of Elementary Age Schoolchildren Eating Healthy Packed Lun

Por Patricia Restrepo

Quizá el aporte más importante que podemos hacer al futuro de nuestros hijos, será el cuidado que pongamos en su propia nutrición. Esto implica desde el cuidado que tengamos mientras estamos planeando el embarazo, durante el embarazo y por supuesto en el momento de la lactancia y continúa con la alimentación apropiada para el bebé y los primeros años de vida. Así en la pubertad y la adolescencia nuestros hijos podrían seguir su propia intuición y tendrían un criterio propio que les facilite fluir fortalecidos a través de los desafíos que propone la vida.

De manera que cuidar de nuestra propia alimentación es el primer paso para cuidar de nuestros hijos.

Habrás comprobado que tu pediatra (hay excepciones) no vincula nutrición con disfunción, que tiene poco conocimientos al respecto y que muchas veces no es de su interés, así que hemos de hacernos expertas en todo lo relacionado con alimentación orgánica inteligente.

No es ajeno a nadie que la cualidad biológica ha cambiado en todos los aspectos en los últimos 50 años: aire, tierra, agua, clima, campo electromagnético etc. Por consiguiente el sistema inmunológico se ha debilitado y las últimas generaciones han nacido un poco más vulnerables y susceptibles a contraer virus, intolerancias, alergias y un larga lista que refleja decadencia y debilitamiento de la raza humana. Todos estos son factores medioambientales, influencia externa, pero debemos saber con certeza que aunque podemos hacer poco con respecto a los factores externos, si podemos hacer mucho y de manera eficaz por nuestro medio ambiente interno, fortaleciendo el sistema inmune. Es aquí donde tenemos una herramienta única, un haz de luz que nos guía en la dirección de la salud, la capacidad de adaptación y la integridad.

Hemos leído muchas anécdotas en libros sagrados, pasajes bíblicos, leyendas históricas donde incluso en tiempos de guerra y bombardeos, las personas que estaban comiendo de acuerdo al orden natural (fermentos naturales, en concreto miso, cereales integrales en grano, verduras locales, frutas locales y del tiempo, semillas, frutos secos también locales y del tiempo, sal marina no refinada, legumbres, verduras fermentadas), sufrieron el mínimo impacto y en algunos casos salieron ilesos. Esto nos lleva a comprobar que la nutrición inteligente es el punto de partida para vivir armoniosamente en un mundo de tanta contradicción y superstición alimenticia, basado en el consumo y en la estratagema bueno/malo.

Una mirada retrospectiva y conservadora hacia la dialéctica universal y la tradición ancestral nos lleva a encontrar en la alimentación sencilla y local la respuesta a una vida sana para la familia

La decisión nutricional más importante para cuidar de los pequeños es la lactancia, darle o no el pecho, afectará la salud y el desarrollo del niño y todo el resto de su vida. Desafortunadamente, la mayor parte de los obstetras y pediatras no enfatizan con suficiente ahínco en la importancia de lactar.

Luego cuando el bebé empieza a crecer, después del destete hemos de hacer énfasis en una alimentación dulce y cremosa, basada esencialmente en vegetales, las papillas hechas en casa tienen doble valor nutricional, el bebé mantiene el vínculo estrecho con la madre a través de la conexión energética. ¿Quién no adora la comida de su madre aunque esta no sea la mejor cocinera?.

Poco a poco cuando el bebé empieza a erguirse se siente atraído por el sabor ácido, propio de los fermentos, como el chucrut o la verdura hecha en pickles, las mandarinas y las naranjas, posteriormente quizá cuando ya empieza a andar y necesita el apoyo de sus huesos aparece en su panorámico el sabor salado, no quiero decir ¡sal cruda!, sino una pizca de sal en las cocciones, miso, shoyou.

El sabor picante y el amargo entrarán en escena más tarde, para entonces el pequeño-a, no sólo camina, sino, come por sí sólo, y si hasta ahora la comida ha sido simple y limpia, el niño se gratificará con los sabores naturales, y de 1 a 4 años aceptará complacido la desafiante etapa de la alimentación escolar.

Porque cuando llega la época de la escolarización, la tribu manda, el niño-a, quiere ser parte de (…). Es un momento crucial para el desarrollo emocional y social, ahí debemos entrar en acción con sabiduría y compasión. ¡El niño-a no quiere sentirse diferente!.

En mi experiencia, algo muy importante, es explicarle las consecuencias y reacciones que puede tener en el cuerpo al comer determinados alimentos, como por ejemplo azúcar, lácteos, alimentos cárnicos. Hemos de conversar con ellos en un ambiente respetuoso, distendido, alegre y desenfadado pero de alguna manera hemos de hacerle responsable de las decisiones que tome y dejarle que tenga sus propias experiencias para que desarrolle discernimiento y libertad.

En esta fase la comida de casa ha de ser hecha con un doble propósito, primero el de ayudarle a crecer y desarrollarse física, mental y emocionalmente. Tendrá que aportarle todos los nutrientes e incrementar el aporte de proteínas de buena calidad, minerales, aceites y especialmente carbohidratos completos para que no se sienta tan atraído por azúcares simples.

La comida deberá ser suculenta, colorista, sabrosa, variada, y atractiva para él y también para sus amigos.

Si nos aseguramos que nuestros niños toman al menos dos comidas completas en casa, quizá las otras dos serán más sociales y aunque intentemos que sean lo más sanas posible, hemos de entender que en esta edad es más sano ser parte del grupo que comer acelgas hervidas y pan integral. El adolescente que atraviesa por un momento de ratificación de su identidad se revela contra lo enseñado por sus padres, de manera que si en la edad previa lo enseñado no se hizo de forma autoritaria y rígida el paso de la pubertad/adolescencia a la edad adulta será fluido y suave.

El adolescente que tiene como ejemplo a sus progenitores volverá y adorará toda la comida y los hábitos enseñados desde temprana edad. Invitarlos a que participen en la creación de platos, cocinar con ellos cosas divertidas, estrechará los vínculos con la comida de casa y les infundirá confianza y autoestima.

Lo más importante es evitar el conflicto y mantenernos en una actitud de respeto, en mi opinión seducir el paladar es la clave.

Pero si comienzas a dar los primeros pasos en el ABC de la nutrición inteligente, y quieres introducir en casa a los más peques, las reglas son muy parecidas, si tu no cambias no pretendas que los demás miembros de la casa cambien.

Algunos padres me cuentan en la consulta que los niños no comen bien, que tienen poco apetito y les pregunto si comen juntos, la respuesta es no. Obviamente los niños repiten lo que los padres hacemos.

Empieza por comer a las mismas horas, con una mesa atractiva con varias alternativas. Haz pequeñas sustituciones, cambia el pan blanco por un pan blandito de espelta integral hecho con levadura madre, la pasta refinada por pasta de arroz y quinoa, o pasta integral con algas, los platos en los que usabas carne utiliza ahora SEITAN. Cambia la leche por bebidas vegetales, avena, quinoa, espelta, almendras. Las mermeladas azucaradas por mermeladas biológicas sin azúcar, la verdura congelada por verdura ecológica fresca, las salsas comerciales por vinagretas hechas en casa con productos orgánicos, buena calidad de aceite de oliva de primera presión, ketchup orgánico endulzado con sirope de arroz. Los azúcares simples por melazas de cereales integrales, y edulcorantes naturales. Introduce más pescado, más legumbres, más frutas locales y de temporada, más semillas y frutos secos, más fruta seca en sustitución de chuches y gominolas.

Existen en el mercado alternativas increíbles a las barras de cacao, La Finestra sul Cielo tiene una barra de chocolate endulzada con melaza de arroz y bebida de arroz, también existe nocilla de cacao y avellanas o de carobella (algarroba), refrescos naturales.

Para los desayunos hay una gran variedad de mueslis, crispis, choco crispis, endulzados con melaza de arroz. Recuerda, a la hora de los cereales para el desayuno lo más importante es que sean bio y sin azucarar, sin aspartamo, sin jarabe de fructosa de maíz, sin fructosa, sin manitol, sorbitol, y el largo etc. engañoso de «sin azúcar añadido».
Busca siempre que sean endulzados con «melaza de arroz, melaza de quinoa, o melaza de maíz».

Recuerda que los niños siempre parece que tuvieran prisa a la hora de comer, no quieren pasar mucho tiempo en la mesa, conseguir que todo esté unificado en un plato facilita su relación con la comida.

Sugerencias para crear platos divertidos y completos nutricionalmente:

— Hamburguesas de judías rojas y arroz integral con brócoli, entre pan de espelta con lechuga y ketchup sin azúcar, servido con gajos de boniato blanco frito.

— Pizza de arroz mochi con mantequilla de maíz, falso tomate (hecho pochando zanahoria, cebolla, remolacha y vinagre de umeboshi), y verduras salteadas con árame y seitán de espelta.

— Sopa italiana de pasta con verduras y SEITAN.

— Crema de mijo y calabaza servida con tempura de tofu.

— Sushis de verduras y TEMPEH.

— Pan de pita con humus verduras pickles.

— Rollos fríos de primavera con pasta de arroz, guisantes y SEITAN.

— Pasta con pesto de alga dulce y piñones.

— Ensalada de pasta con judías rojas y verduras.

— Hamburguesas de arroz y tofu con ensalada de brócoli y zanahorias.

— Pinchitos de polenta, SEITAN y verduras.

— Ensaladilla tabule de quínoa.

— Paella de verduras y TEMPEH

— BBQ de SEITAN y verduras con polenta.

Uno de los momentos más esperados por el pequeño comensal es el postre, y aquí nos podemos lucir con deliciosos y nutritivos dulces. Tú y yo sabemos que las verduras son dulces, así que podemos poner verduras en sus postres haciéndolos más nutritivos, endulzados con siropes de cereales (arroz, maíz o quínoa) con frutas cocidas, amazake, concentrado de manzana, bebidas vegetales naturales, y semillas, castañas, frutos secos o purés de frutos secos, jugar con las texturas añadiendo copos de cereales tostados o inflados, gelatinas de agar-agar, verduras dulces como calabaza y boniato, cereales ligeros como cous-cous y harinas de arroz o espelta.

Esta suculenta comida es también dedicada al niño-a que todas llevamos dentro, es una comida alegre y divertida y no por ello menos nutritiva

Recetas

• Pizza de arroz glutinoso
• Hamburguesas de judías rojas y arroz
• Sopa minestrone con verduras y seitán
• Wafles de mochi

PIZZA DE ARROZ GLUTINOSO

Ingredientes pizza: arroz dulce glutinoso, mantequilla de maíz, cebolla, mugi miso, brócoli, algas arame.

Ingredientes mantequilla maíz: Maíz dulce, puré de almendras, pasta de umeboshi.

Para la base:

  • Cocer el arroz glutinoso en 1 medida de agua por 1 de arroz en la olla a presión, 10 min. a fuego alto, 30 min a fuego mínimo sobre difusor.
  • Golpear el arroz en un suribachi con un suricoy durante 30 min hasta que el arroz casi haya perdido ya su forma. Otra alternativa, pasar por una máquina de moler. Untar con aceite una sartén de hierro fundido y con las manos húmedas extender la masa con un grosor de 2 cm. Cocer 10 min. por cada lado.
  • Añadir por arriba la mantequilla de maíz. Extender sobre la base de arroz.
  • Hacer un salteado largo de cebolla y un salteado corto de brócoli y algas arame. Añadir al final vinagre de umeboshi. Cubrir la base de maíz con la cebolla y el salteado, hornear 5 min más.

Mantequilla de maíz, preparación:

  • Cocer el maíz en un poco de agua con sal, pasarol por la batidora junto con el puré de almendras y una cuchara pequeña de pasta de umeboshi.

HAMBURGUESA DE JUDIAS ROJAS
Fuente de hierro, buena cualidad de proteína.
Se puede servir con bravas de boniato.

Ingredientes:
1/2 vaso de arroz cocido ,triturado
1 Vaso de fríjoles cocidos, medio triturado
1 zanahoria pequeña rallada
1 cebolla pequeña cortada en cuadritos
1/2 vasito de tahine 75mlts.
2 cucharadas soperas de shoyou
1 cucharada sopera de cilantro picado
1/4 cucharita de vinagre balsámico
2 cucharadas soperas de sésamo tostado
Un poco de harina de arroz
Ketchup endulzado con melaza de arroz
Mostaza natural
2 panes de espelta para hamburguesa
Una cortada de cebolla a la plancha
Una rodaja de tomate
Una hoja de lechuga
Aceite de oliva
Queso vegano de arroz

Elaboración:
– En un cuenco triturar el arroz y las judías, con la ayuda de un tenedor.
– Añadir la zanahoria, la cebolla cortada en cuadritos, el tahine, el shoyou y el cilantro.
– Mezclar con las manos hasta amalgamar los ingredientes, cubrir con la harina y formar hamburguesas.
– Agregar aceite de oliva a una plancha caliente, dorar la hamburguesa por los dos lados.
– Dorar la cebolla con una pizca de sal.
– Montar la hamburguesa con la lechuga, una rodaja de tomate, queso vegano de arroz ketchup y mostaza.

SOPA MENESTRONE

Los niños adoran la pasta, en el mercado existe pasta de diferentes figuritas. La sopa relaja, da confort emocional, nutre y genera KI.

Ingredientes:
1 cucharada sopera de aceite de oliva
1 cebolla cortada en cubos pequeños
1 diente de ajo
1/2 tácita de champiñones fileteados
1/2 tácita (75 gramos) de guisantes verdes
1 tira de apio cortada en medias lunas
1 zanahoria pequeña cortada en cubos
1 tomate orgánico cortado en cubos pequeños
Una pizca de pimienta
Una pizca de sal marina
Un trozo de SEITAN cortado en cubos
150 gramos de coditos de pasta de arroz y quínoa
1/2 tableta de mochi rallado
Perejil cortado
2 cucharadas de shoyou
Aceite de oliva

Elaboración:
– Añadir el aceite a una cazuela y saltear el ajo, y el resto de los ingredientes, cubrir de agua.
– Añadir la pasta y cocer hasta que la pasta ablande
– Añadir el shoyou y la pimienta al gusto
– Gratinar con el mochi, servir con el perejil

WAFLES DE MOCHI

Ingredientes: 2 bloques de mochi, 1 bote de carobella (nocilla de algarroba sin azúcar).

Elaboración:

  • Rallar el mochi y reservar.
  • Precalentar una waflera o una sandwichera, distribuir bien el mochi rayado y cocer durante 2 ó 3 minutos. Paralelamente disolver la melaza de arroz en un poco de agua y llevar al fuego. Añadir unas gotas de limón.
  • Aderezar el waffle con esta salsa.

 

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